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viernes, 14 de agosto de 2009
MIS VIEJAS QUIMERAS
DESCASCARANDO LA COSTRA
jueves, 13 de agosto de 2009
GRACIAS
Hola a tod@s!
No quiero dejar de expresar en forma especial la sincera gratitud que siento por cada uno de sus comentarios dejados con tanto cariño en la entrada anterior. Muchos de ustedes han manifestado de forma explícita el haber vivido y superado instancias más traumáticas que la que me tocó vivir y esas muestras de fortaleza nos inspiran a los demás para seguir adelante, pese a todo y aunque cueste en un primer momento. No puede ser que los delincuentes nos ganen la partida!
Les dejo a tod@s un abrazo muy fuerte y les reitero mi agradecimiento y cariño.

miércoles, 12 de agosto de 2009
ESTA P…DURA REALIDAD
Esta tarde me intentaron robar. Fui a buscar a mi hija a la parada del colectivo, era ya oscuro, serían las 19.30, y un fulano en bicicleta se apartó del grupo en el que venía (eran 5 o 6 ciclistas andando en contramano), se desvió, nos cerró el paso con la bici y sin más me pidió que le diera todo (yo no llevaba más que los libros de mi hija), me puso algo que supongo un arma a centímetros de mi cabeza y me amenazó con disparar. En ese momento lo único que pensé fue en sacar a mi hija de allí, así que comencé a gritar y a correr (llevaba puestas unas botas con
Vivimos cada vez con más miedo. Es una realidad que me angustia enormemente, y aunque no quiera, ese temor se lo paso a mis hijas. Este estado de violencia inminente, esta sensación de inseguridad permanente es algo que me provoca un dolor visceral y se nos va metiendo lentamente, como una ponzoña y nos arruina la vida. Esa vida que no pretende ser nada especial, solamente contar con la tranquilidad de poder caminar por la calle sin miedo, sin ir desconfiando de cualquier muchachito que se nos cruce, sin mirar para atrás al menor sonido sospechoso, sin tener que cuidarnos de llevar algo que parezca valioso o tentador para el arrebato, sin tener que apurarnos para que no nos sorprenda la noche en algún lugar poco concurrido…es mucho lo que se pide?...no, por supuesto que no.
Pensando en lo terrible que es vivir de esa manera, tomo conciencia de cómo ha disminuido nuestra calidad de vida. Antes, hasta hace poco, mi ciudad por lo menos, no era así de insegura. Y ni hablar de los años de mi infancia, cuando la gente vivía mucho más en la calle que ahora. Los chicos jugábamos en la vereda hasta que ya no nos veíamos las caras y a nadie se le ocurría que pudiese pasar algo.
Confieso que me he quedado muy preocupada y amargada. Es la segunda vez que me pasa algo así. El año pasado me quisieron arrebatar la cartera (incluso tirándome al suelo) a las cuatro de la tarde y en una calle bastante concurrida. Siento que cada vez nuestro espacio de vida se va achicando más y más. Nos sentimos amenazados a cada paso, expuestos, inseguros, a merced de una violencia que no tiene medida ni visos de ser controlada. Qué sociedad se está materializando? A qué extremos llegaremos dentro de poco? Por supuesto que la violencia y la delincuencia están directamente relacionadas con la marginación que se produce dentro de una sociedad inequitativa que expulsa continuamente a más personas fuera de su legalidad. Los que no tienen posibilidad ni incentivo para sobrevivir dentro del sistema formal de una sociedad individualista y cruelmente competitiva buscan achicar las diferencias por el camino más directo: la delincuencia.
Cuando se han perdido los valores solidarios, el sentido de pertenencia, la posibilidad de instalarse y adelantar en la escala social nada se tiene que perder y poco y nada se valora. Más aún cuando desde los sectores de poder se hace ostentación de riqueza, se relativiza el acatamiento de las normas, se banaliza la honradez y la educación, se ensalza la “viveza”, se pauperizan el sentido de la solidaridad y el compromiso social, se exalta y hace cotidiana la inmoralidad (en el sentido más amplio de la palabra).
No encuentro en estos momentos esperanza de que se llegue alguna vez a invertir el estado de desmembramiento que está sufriendo nuestra sociedad. No sé si esto que escribo estará demasiado condicionado por el particular estado de ánimo que sufro esta noche. Mi acostumbrado optimismo no se encuentra presente hoy…sepan disculpar. He buscado descargar un poco mi impotencia y mi gran angustia con este post que en nada se parece a los usuales. Intentaré mañana recuperar mi habitual armonía…gracias por acompañarme.
lunes, 10 de agosto de 2009
DEMASIADO PARA SER CASUAL

No suelo enlazar notas de diarios como entrada en mi blog, pero voy a hacer una excepción con el siguiente artículo del Diario Página 12 sobre La Pobreza en la Argentina (en particular) y en el mundo en general. El mismo ha sido escrito por un sacerdote, Eduardo de la Serna, Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica. Creo que vale la pena leerlo y comentarlo.
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