MI PERSONAL MÁQUINA DEL TIEMPO
No tiene ella palancas
ni tablero, ni cursor
o botón de inicio
que pueda identificarse.
No es necesario,
para ponerla en funcionamiento,
armar con antelación
un plan de viaje
o estipular de antemano
fechas y sitios particulares
hacia donde pueda
llevarme.
Tampoco debe uno,
para operarla,
tomar cursos de entrenamiento
o hacer cuentas complicadas.
Mi personal Máquina del Tiempo
es mucho más ligera y dúctil
de lo que uno pueda
imaginarse.
Casi no ocupa lugar
ni pesa nada,
y puede ella
fácilmente transportarse.
Además,
tiene la máquina
más de una opción posible
para iniciarse:
tanto puede el operativo
comenzar de
improviso
y sin que quiera
uno transportarse
o disponerse a viajar
a partir de un aroma, un papel,
una foto o una fecha
marcada en
el calendario.
Así de efectivo y simple
resulta ser su mecanismo.
Con o sin necesidad
de concentrarse:
entrecerrando los ojos
o perdiéndome
con la mirada en un punto fijo
me ubico en mi centro y trato
de soltar las amarras
de tiempo y espacio, y leve,
hacia ayer o al mañana
me transporto… y salto.

4 comentarios:
Hola Mónica,
Estaba seguro de que las musas te iban a acompañar, y esta vez no sólo te han acompañado, es que te han escoltado. Qué bonita ha quedado esa máquina del tiempo tan etérea , sencilla y fácil de manejar, y además nos has dado muy bien las instrucciones. Nada puede salir mal. Me ha gustado mucho.
Un saludo
Temía no llegar con tiempo e inspirada, Luferura. Me alegra haber podido aportar. Un abrazo y nuevamente "gracias" por asumir la organización de esta semana.
Hola Mónica, me gustó tu máquina del tiempo sencilla pero que te permite entrecerrando los ojos viajar, me gustó mucho, un abrazo.
PATRICIA F.
Lo principal para recordar lo llevamos dentro, patri. Gracias por pasar y comentar. Un abrazo
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