Después de varios intentos fallidos, recurro a un texto ya editado para aportar a la Propuesta juevera de esta semana. Pasar por el post anterior para leer todos los relatos.
P.D
se aceptan voluntarios para anfitrionar próximas fechas. Me comentan por aquí o via mail (moni_fr_123@hotmail.com)
PARAÍSO
De cómo llegó allí
no recordaba nada aunque sabía que no se trataba de un lugar. Su mente
resultaba estar tan confusa y a la vez, limpia, que mucho le costó acomodar en
ella las nociones básicas de su historia personal y su identidad. Sentía como
si se hubiese reiniciado en su consistencia de ser y todo aquello que en su
pasado había vivido se le antojaba ahora como irreal y lejano. Tan sólo la
inmensidad de lo que se le aparecía en presente, al alcance de su renovada
percepción, importaba ahora y merecía ser considerado. Así se sentía y casi
ningún interrogante sobre el porqué de su situación interrumpía la maravillosa
sensación de reestrenar sus capacidades sensoriales, mucho más sutiles,
desarrolladas y perceptivas de lo que lograría alcanzar cualquier humano.
Se sintió pleno y
feliz, sin ninguna presión ni urgencia ni inseguridad ni constricción que le
provocara angustia o miedo. Podía paladear sin mensura la belleza abstracta que
lo rodeaba y en cada inspiración profunda que realizaba intentando aumentar la
sintonía con lo que lo envolvía, lograba sentir la profundidad de la energía
que desde allí emanaba traspasando todo su ser.
Estaba solo, nadie
se percibía a su alrededor. Ni animal ni vegetal ni mucho menos alguna otra
persona se advertía en aquella instancia trascendental que atravesaba y pese a
ello se sentía profundamente parte de todo lo creado. Las sustancias a su
alrededor se diluían mientras la noción del tiempo se desvanecía al comprender
la ilusión engañosa de lo aparente.
La barrera física de
su cuerpo terminó al fin por disiparse ampliando aún más el contacto íntimo con
la energía envolvente. Logró entender sin necesidad de reflexión o razonamiento
lógico la naturaleza inabarcable del cosmos y el sentido último de la
existencia.
Comprendió sin
lugar a dudas que todo ese proceso que experimentaba era en sí un fundamental
retorno, el camino inverso de lo transitado desde el momento de nacer, filtrado
en su memoria a causa de las confusiones provocadas por la vida misma y al fin
revertido llegada la instancia final de la muerte… en donde nada culmina, sino
que se reorienta impulsándonos otra vez hacia el Origen.

1 comentario:
Una visión muy filosófica de la muerte, como algo inverso al nacimiento.
Un abrazo.
Publicar un comentario