Confieso que esta vez la consigna me resultó bastante dificultosa y no sé si he dado en la tecla de lo que Tracy nos propone en su convocatoria. De todos modos no he querido dejar de participar y aquí les dejo el dislate que fue surgiendo a partir de algunas de las frases que debíamos utilizar como disparadores. NO ME JUZGUEN jajaja ni mucho menos lo tomen en serio.
NUNCA HE SIDO TOLERANTE
Nunca he tenido la sensación de formar parte de algo y eso hizo que me
recluyera en un mundo imaginario en el que tan solo yo imponía las reglas,
alejándome de todo sin siquiera haberme marchado. Por un tiempo allí he estado
contenido, aunque nunca me he sentido satisfecho. Ni mucho menos, feliz.
Un buen día desperté -sin que supiera el motivo- más hastiado que de
costumbre, comprobando que absolutamente todo alrededor me molestaba: la luz,
la oscuridad, el silencio, los ruidos, el encierro, el aire libre, mi
respiración, mi mirada, mi apatía, mi intolerancia, mi incertidumbre… cada
aspecto de mi solitaria intimidad se volvió siniestro y la voluntad de convivir
conmigo mismo poco a poco fue menguando al punto de desaparecer.
Hoy estoy a punto de probar lo que desde que nací he venido presintiendo:
el problema no es el mundo, soy yo mismo quien aquí no encaja y por lo tanto,
para acabar con esa incómoda discrepancia, he decidido dejar de existir.
Sé que a nadie va a importarle porque ni a mí mismo ya me importa, pero por
las dudas les digo: no me juzguen. No están en posición de hacerlo. Son menos
que nada. Insignificantes. Absurdos. Orates. Breves circunstancias. Minúsculos corpúsculos
sin razón ni sentido. No merecen ser mis pares. Hasta nunca. Adiós!



























