Me sumo con esta historia distópica a la propuesta juevera de esta semana. Pasar por el blog de Luferura quien nos conduce en esta oportunidad.
MÁS ALLA DEL DOMO
Acostumbrados a no pensar, los humanos del Domo súper industrializado, fueron
perdiendo toda su capacidad analítica. Se transformaron masivamente en seres básicos,
individualistas, lobotomizados, sumisos y predecibles. Constituyeron un rebaño
perfecto de criaturas vulnerables y sin criterio.
Incompetentes a la hora de hacer y decidir por su cuenta, dejaron de actuar
por instinto para transformarse en simples repetidores de instructivos
prediseñados, masivas pautas elaboradas a partir de experiencias anteriores y
regurgitadas sin mayor criterio por inteligencias artificiales que -poco a poco-
fueron reemplazando el intelecto humano en todo tipo de tareas. Creadas con el
objetivo de alivianar su esfuerzo, lejos de hacerlo, las máquinas se
convirtieron, en la excusa de su prescindencia.
Sólo se toleró la injerencia masiva del factor humano como agente consumidor:
constantemente se alimenta la ilusión de nuevas necesidades, nuevos cánones estéticos,
mayores lujos y avances tecnológicos para justificar que el aparato de poder económico
garantice su supremacía y el consumismo ciego siga sosteniendo su dependencia.
Afuera del domo, en cambio, los excluidos, originariamente desechados por
la ultra tecnificación, expulsados por sensibleros, excéntricos y problemáticos,
aprendieron a sobrevivir afuera de aquella burbuja de simulacro, manteniendo con
la naturaleza un vínculo orgánico y
sostenido. Lograron adaptarse a partir de las experiencias de sus ancestros,
apuntalándolas por sus propias innovaciones. No mataron sus instintos ni su
creatividad, ni menospreciaron el valor del propio esfuerzo o de los lazos de
pertenencia. Se adaptaron, se alentaron, se integraron. Se esmeraron en ser ¨mejores
humanos¨. Superaron cada obstáculo replanteándolo como un nuevo desafío, sin
dejar de lado la empatía con sus semejantes y el entorno. Lograron reinventarse
una civilización propia, ajena a aquella originaria de la que fueron expulsados
y a la que, esperan, jamás volver.
Con toda esa información, el primer humanoide programado como agente de
avanzada dio inicio formal a su misión. Camuflado perfectamente, tanto en su
apariencia como en su lenguaje gestual y discursivo, la unidad de IA SPY 1512 de
última generación abandona la gran burbuja en forma sigilosa para infiltrarse subrepticiamente
entre las líneas enemigas. Aparentando ser una de ellos se mezclará con los rebeldes
antisistema buscando detectar sus puntos vulnerables. Después, argumentando a
favor o en contra de cualquier causa disruptiva, alimentará las dudas, sembrará
las discordias y exhortará a ambos bandos a enfrentarse alegando motivos
irreconciliables. Una vez desatada la pugna y dejada de lado la búsqueda del
consenso, la naturaleza humana hará lo suyo y el camino hacia su total extinción estará nuevamente encarrilado, aún más allá del Domo.
















