Con algo de retraso, les dejo mi aporte a la propuesta juevera de esta semana. Pasar por el blog de Luferura para leer Y COMENTAR todos los textos.
PRIMER ENCUENTRO
Recién llegados al planeta, se inicia la etapa fundamental de la
expedición, concretando una primera aproximación a aquellas extrañas criaturas.
Debo mezclarme con ellos estableciendo un vínculo con su psiquis para intentar
comprender algo de su forma de razonamiento. Para realizar la aproximación,
nuestras mejores armas resultan ser las burbujas osmóticas: potentes esferas
energéticas que se instalan inadvertidamente sobre el centro neurálgico del
cerebro del espécimen sin provocarle más que una ligera presión sobre las
sienes, por lo que ni siquiera sospechan que alguien los monitorea.
El ejemplar que me fue asignado para la experiencia resultó ser un típico homínido,
ni más inteligente ni menos sagaz que el promedio de sus compañeros, habitantes
sumisos dentro de una de las tantas comunidades que han desarrollado como
estrategia para aislarse de la naturaleza de su mundo.
Desde el comienzo las evidentes contradicciones de sus conductas me han desconcertado:
padecen las altas temperaturas y habitan hacinados en pequeños cubículos de
hormigón y cemento sin verde ni sombra que les refresque. Sueñan con ver el mar
o las montañas pero ni tiempo se dan para regar la maceta que exponen en su
ventana. Dicen amar a los animales y condenan a sus mascotas a vivir entre
cuatro paredes, sometidas a sus caprichos y horarios. Proclaman cuidar a la
naturaleza de la que se aíslan, pero contaminan con desechos agua, aire y
tierra que habitan. Dicen ser individuos libres y viven prisioneros de sus
pantallas y de lo que les impongan, pendientes de lo que algunos hacen y dicen,
más allá de los que la realidad les muestre. Pretenden que se les escuche pero
rara vez atienden lo que les dice su vecino. Critican despiadadamente en el
otro lo que minimizan en su propia conducta. Reclaman con enjundia sus derecho
a veces, y otras, se dejan pisotear y esquilmar sin darse siquiera por
enterados. Son ingenuos para dejarse engatusar con falsas promesas y malévolos cuando
los usan como brazo ejecutor de amenazas y venganzas. Dicen aprender de sus
errores pero en vano, tropiezan una y otra vez con la misma piedra.
A estas alturas del estudio, cuesta creer que esta que observamos resulte
ser la especie dominante del planeta.

















