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miércoles, 28 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: ALTER EGO

 Esta semana es Mag quien nos invita a escribir sobre ese "otro yo" que a veces aflora sorprendiendo nuestras vidas. Les dejo mi aporte y les invito a leer todos los textos participantes.



ALTER EGO

Cada día después de trabajar sobreexigida en dos empleos distintos, agotada y cansada de aguantar maltratos y exigencias varias, ella llega al fin a su  casa buscando distenderse un rato bajo la ducha caliente. Intentando recuperar fuerzas mientras el agua gentil la recorre, una a una recuerda con nitidez cada hostil circunstancia que ha debido enfrentar a lo largo de su penosa jornada.

Mientras se seca con la toalla gastada, cada uno de sus músculos le recuerda a través de su cansancio la fatiga a la que fue expuesto. Frente al espejo de la resignación, contempla el dibujo de sus arrugas, la profundidad de sus ojeras, la tristeza de su rostro, el abandono de su cabellera. Acerca de improviso su cara ensimismada a la inmediatez de su figura reflejada: hay algo distinto que cree ver en lo profundo de su mirada y le llama la atención. La luz amarillenta que remarca la sombra de sus pliegues le agrega dramatismo a la expresión que se descubre. De repente su habitual reflejo parece ser otro hacia el que va mutando con miedo y asombro. Aflora en aquellas pupilas algo cercano a la insania o la malicia. Retrocede por instinto al descubrirlo.

No puede decir que todo es ajeno en aquella que se asoma juzgándola con escarnio desde la superficie espejada. Mucho de sí misma reconoce apenas fijar con atención la mirada. No niega que siente cierta atracción por aquel personaje maquiavélico que la contempla con gran sorna y le reprocha su pasividad ante el maltrato y el conformismo sin queja. Con modo prepotente la tienta ahora para cambiar su actitud ante la realidad aplastante a la que se somete cada día. Juega desde su reflejo con su orgullo pisoteado y la desafía a soltar de una vez por todas a este “otro yo” que mantiene desde siempre bajo cuatro llaves por temor a quebrar los mandatos debidos. Habitualmente sometida, no sabe qué responder, cómo negarse ante los contundentes argumentos que su intimidante reflejo le impone.

Con locos pensamientos dándole vueltas en su cabeza, cena algo rápido y se va a dormir, mientras sigue paladeando la idea de animarse por fin a frenar los abusos y el maltrato, las malas maneras, la prepotencia de sus superiores… y esa posibilidad le hace esbozar -con  perfidia- una sonrisa.

A la mañana siguiente, con la inquietante experiencia de la víspera ya olvidada, bebe su taza de café a las apuradas, mientras se viste y prepara. Dispuesta a salir se detiene a contemplarse por última vez frente al espejo del recibidor y ahí la ve: nuevamente esa, que la asusta e insiste en no reconocer, la observa y la interpela con la mirada. No puede disimular esta vez el rechazo y el miedo. Comprende que nada puede hacer: hoy será la otra, la del reflejo, la que irá en su lugar a trabajar sabiendo de antemano lo que a sus abusadores les espera. 


jueves, 22 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: AMANECERES

 Este jueves, Inma nos propone apostar a la esperanza hablando de amaneceres y voluntad de renacer. Les dejo mi aporte y el link de su blog para leer todos los textos participantes.


LA ÚLTIMA GUERRA

Al fin, luego de largos años de cruentos enfrentamientos y exterminio, se ha firmado el armisticio. Del motivo por el que se inició el conflicto, sólo quedan distorsionadas versiones que cada quien cuenta como se lo han dictado. De la forma en que se extendió luego para transformarse en la mayor masacre global de la que se tenga registro, los pocos sobrevivientes sabemos a ciencia cierta que no hicieron falta razones para que aún los más centrados perdieran el juicio: la locura se extendió y ocupó todos los rincones y hoy, habiendo culminado los enfrentamientos, no puede decirse que haya habido un bando vencedor, porque todos, sin excepción, hemos sido vencidos. Por nuestra propia necedad e intolerancia. Por nuestro absurdo apego a los líderes mesiánicos y a las falsas promesas, nos hemos puesto al borde de la extinción y ahora nos sentimos desolados y perdidos frente a las ruinas de lo que fuimos y bajo la sombra de nuestras propias miserias. ¿Valdrá la pena intentar proseguir? ¿Tendrá sentido replantear la estrategia de nuestro compromiso frente a la vida? ¿Tendrá la madre Tierra mejor futuro sin el yugo de nuestra especie? ¿De dónde podremos sacar fuerzas para reinventarnos un mañana menos aciago que lo que ha sido nuestro triste paso por este planeta que pese a su dolor aún nos contiene? Si alguno de nuestros dioses queda en pie, si valen de algo todavía nuestras plegarias, clamo al cielo para que se nos dé una señal manifiesta de lo que debemos hacer en medio de los escombros de nuestros fracasos.

…………….

Amanece tembloroso el nuevo día. Nubarrones negros logran disiparse traspasados por el aire fresco que llega desde la montaña. Cauteloso, abandono mi refugio sin llevar alerta ni arma ni escudo. No será sencillo acostumbrarse a la paz cotidiana. Los malos hábitos marcan a fuego nuestra piel y nuestro instinto. De repente un atisbo de color alcanzo a ver entre los despojos que piso. Una leve flor se abre a la luz matinal que lentamente gana brillo. Sus pétalos vibrantes igualan al sol y ahora ambos renacen entre los grises. Me conmueve su soledad pero también la insistencia que pone ella abriéndose paso entre piedras y cenizas. ¿Será ésta la señal que pedía al cielo que me envíe?




domingo, 18 de julio de 2021

ONIRICO

 


Soñaba con un sitio indefinido en medio de la bruma. No cercano, no lejano, ni hostil ni acogedor. Más bien neutro, se podría decir. Sin nadie al alcance de la vista más que sí mismo. Sin que hubiese un quiebre definido a causa de imperiosas urgencias, sí hubo un atisbo leve del despertar de su conciencia en el momento habitual en el que cada noche se levanta para ir al baño. Para hacerlo no suele abrir los ojos, ya que sabe el camino de memoria: sin ver recorre a oscuras  la breve distancia que hay desde el borde de su cama hasta la puerta del sanitario. Como siempre, hace el recorrido al modo de los sonámbulos de las películas, extendiendo sus brazos hacia el frente hasta que sus dedos alcanzan a ubicar el picaporte de la puerta, para luego abrirla y completar su menester. Nunca enciende las luces, cosa que sería hiriente para sus ojos más allá de la penumbra definida por la luminosidad tenue que atraviesa el vidrio del ventiluz.

Pero esa noche no fue así. Apenas rozar el metal, la consistencia del herraje le resultó diferente, menos sólido si se quiere o quizás menos frío. Tampoco escuchó el leve crujido que el mecanismo suele producir al accionar el pestillo. Esta vez todo lo percibió distinto, como perteneciente a otra realidad de la que habitaba. La misma sensación persistió cuando a oscuras atravesó el vano de la puerta y se agudizó cuando la opacidad que encontró le resultó más azul e indefinida que la que solía aguardarle allí. La posibilidad de hallarse aún dormido tranquilizó los alertas que casi se le dispararon ante esa inesperada situación y  por alguna circunstancia sin duda relacionada con su atracción natural hacia las cosas místicas, instintivamente se mantuvo dentro de esa duermevela indefinida en la que se encontraba, decidido a disfrutar ese nuevo plano de realidad que su subconsciente abría -o estaba construyendo- totalmente diferente del consciente y corporal que aceptaba abandonar. Concentrado en descubrir otras diferencias, agudizó su percepción esforzándose en no despertar mientras lo hacía. Lo primero que notó fue que las características físicas se habían perdido apenas atravesar la puerta: el arriba y el abajo ya no se correspondían, la posibilidad de avanzar o retroceder no dependía -en aquel mundo- de los movimientos de sus brazos o sus piernas sino de la voluntad de sus pensamientos. Por supuesto no logró de inmediato controlar aquella situación, sino que al comienzo se sumergió en un torbellino incomprensible de inconsistencias que tardó en dominar. Hasta que comprendió que con solo pensar con nitidez desde su yo profundo lograba ascender, avanzar, girar o trasladarse según su capricho, transcurrió un lapso que no supo precisar. Como era de esperar, así como se redefinían las validaciones espaciales, en aquel universo también lo hacían las temporales. El antes, el después y el ahora no tenían igual definición que en el mundo real, por lo que intentar aceptarlo y adaptarse no le fue fácil, más bien, lo encontró muy dificultoso. Una vez que se asumió con libertad en esa irrealidad fantástica, decidió satisfacer antiguas frustraciones nacidas de sus viejos miedos y limitaciones físicas: logró sentirse habilidoso gimnasta, eximio nadador, ágil escalador, incluso se deslumbró volando sin necesidad de artilugios mecánicos. En una de esos increíbles vuelos se encontraba cuando -agudo y chirriante como cada mañana- sonó el despertador arrancándolo impiadosamente del estado onírico profundo en que estaba.

La sorpresa de su mujer al encontrarlo muerto sobre el piso del baño, incomprensiblemente destrozado como si hubiese caído de una gran altura, fue tan grande e impactante que cuando los agentes de policía intentaron tomarle una primera declaración, debieron suspenderla por el estado de shock en que la pobre se encontraba. Los médicos no saben aún si será posible revertirle el daño. 




miércoles, 14 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: Lo inexplicable

 Sumándome a la propuesta que esta semana nos deja Dorotea desde su blog, va mi aporte. Dar clic aquí para leer todos los textos.



LA GUARIDA BAJO LA MESA

La mesa del comedor de su abuela llevaba siempre un mantel largo, casi tocando el piso de listones de madera envejecidos por el tiempo. Allí abajo entre las cuatro patas sólidas de aquel mueble heredado, desde que se descubrió huérfana, estableció su guarida alejada de miradas extrañas. Transportada por su inocencia, logró conectar desde aquel sitio con otras realidades, consiguió recorrer sitios aún no descubiertos, conocer civilizaciones impensadas. Bajo aquel mantel de delicados encajes logró develar, aun siendo niña, los más profundos misterios que han inquietado a los filósofos desde el inicio de los tiempos. De toda esa magia descubierta tan tempranamente, jamás dijo una palabra. La mantuvo en secreto aún atravesada su adolescencia, cuando todavía se empeñaba en observar el mundo desde una arista menos cruenta de la que advertía más allá de su escondite.

En varias oportunidades estuvieron a punto de descubrirla mientras realizaba alguno de sus inefables viajes, pero gracias a su ingenio y a su fama de caprichosa, logró esquivar los reproches con los que los demás intentaban desalentar su persistente costumbre de anidar bajo la añosa mesa de caoba.

Fue justo el día de su forzado compromiso que sucedió lo inexplicable. Acicalada con refinamiento, la joven fue puesta a punto para la gran presentación: un acaudalado comerciante con el que apenas se había cruzado, se presentaría ante su abuela para pedirla en matrimonio. Luego de la rabieta inicial con la que la joven manifestó su total negativa para llevar adelante semejante compromiso, la aparente serenidad con la que continuó sobrellevando el trance de los preparativos, desconcertó bastante a quienes la conocían, pero al fin logró engañarlos. Nadie pudo anticipar lo que estaba por suceder, y aunque hubieran sospechado que algo maquinaba, jamás habrían podido imaginar lo que luego ocurrió: mientras su abuela hacia los honores agasajando al invitado, la joven se deslizó subrepticiamente bajo el mantel de la mesa ya dispuesta para la inminente cena. Una de las mucamas logró verla con claridad justo antes que una inusual luminiscencia atravesara el fino encaje de la mantelería. Inmediatamente después, la empleada se acercó para conminar a la joven díscola a salir de su refugio, pero quedó impactada: la muchacha ya no estaba, tan solo habían quedado tendidos sobre el piso el vestido vaporoso y los zapatos nuevos que llevaba. De su soñadora y mágica persona, sólo persistió para siempre su aroma y su recuerdo.


miércoles, 7 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: UN CASO PARA SHERLOCK HOLMES

Sumándome a la propuesta juevera de esta semana que desde su blog nos deja la amiga Campirela, dejo mi aporte (el que no he podido acortar más, mis disculpas) y los invito a leer todos los textos.





Restos de la jarra de loza que solía estar en la cocina de la mansión Sackville se hallaban junto al cadáver del lord. En su mano, un trozo de una fotografía en la que se llegaba a ver parte de una mujer, ligera de ropas, tendida sobre un sillón junto a las piernas de un hombre que sin dudas resultaba ser el mismo lord, confirmando su fama de mujeriego. Alrededor del cuerpo inerte del millonario, un charco de sangre se había extendido sobre la alfombra.

La servidumbre -que antes se había retirado a sus habitaciones- fue convocada por el detective para ser indagada. Mientras Watson realizaba las preguntas de rigor, los ojos avezados de Sherlock descubrieron leves rastros de unas pisadas ensangrentadas de zapatos de mujer dirigiéndose hacia la puerta de servicio.

Inmediatamente el detective se dedicó a revisar los calzados de todas las mujeres de la casa. El lord era viudo y sin hijos y no había ningún huésped alojado en la mansión en esos momentos. Nadie de la servidumbre  tenía rastros de sangre, por lo que supuso que las pisadas resultaban ser de una mujer ajena a la mansión, quien, posiblemente había accedido por la puerta de servicio con la idea premeditada de enfrentarse al occiso, ya que había usado la pesada jarra que encontrara apenas ingresar como arma homicida.

Centradas sus sospechas en una mujer, el avezado Sherlock se dedicó a escrutar el trozo de la foto que el muerto aún conservaba entre los dedos. En la misma se veía un liguero muy particular en la pierna de la dama, detalle por el que, en forma intempestiva, convocó a Watson a dirigirse a la mansión vecina: la casa de los Britton, un matrimonio conformado por un viejo militar lisiado y su joven y atractiva esposa.

A la sorpresa inicial del militar retirado -provocada por la visita inesperada de los dos investigadores- le siguió su desconcierto al conocer el asesinato de su vecino. La astucia de Sherlock logró atraer  a la señora de la casa lejos de los ojos y oídos de su marido. Con disimulo y fingida galantería se las ingenió para descubrir una mancha de sangre en los zapatos de la seductora dama, confirmando sus sospechas: era ella la asesina de lord Sackville, quien había estado extorsionándola con la fotografía en cuestión, amenazándola con mostrársela al marido si no accedía a sus innobles demandas. Ante la evidencia, la asesina terminó por quebrarse.

Ya en la tranquilidad de su estudio, Watson indagó en privado a Sherlock para que le confiara cómo supo que la fotografía pertenecía a la señora Britton, si allí apenas lograba verse una pierna con un liguero bastante vulgar. Mientras encendía su pipa y sonreía con una pícara expresión, el inefable detective le respondía al doctor: “un caballero jamás revela la identidad de las damas con las que intima”.

domingo, 4 de julio de 2021

SOMBREROS Y BONETES, CIERRE DE CONVOCATORIA

 Llegando el domingo y luego de disfrutar con sus textos "sombreriles", doy por culminado este encuentro juevero que me ha correspondido conducir, agradeciendo la entusiasta participación de tod@s quienes -ya sea escribiendo, comentando o leyendo- han aportado su granito de arena para que hayamos pasado un grato momento literario. 

Doy el cierre como este encuentro amerita (agitando el sombrero) y le doy el pase ahora a nuestra amiga Campirela, quien por primera vez se ha lanzado a la aventura de anfitrionar el próximo jueves. Sé que lo hará con mucha capacidad y entrega (gracias y suerte Campi!) 


Que tengan una linda semana!


viernes, 2 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: Sombreros y bonetes (segundo aporte)


 

BONETES

Bonetes. ¿A quién se le ocurre pensar que esto es divertido para festejar un cumpleaños? Aunque uno tenga cinco años juntarse a celebrar con sus amigos llevando estos aparatos sobre las cabezas es ridículo. Conos de cartón sujetados con elásticos debiluchos que se rompen apenas se los ajusta bajo la barbilla. Encima, decorados con monigotes de colores que ni se sabe de dónde los han sacado. Nada original, nunca una reproducción artística de nivel, algo interesante como para conservar como souvenir. Si al poco rato que los reparten la mitad de los dichosos bonetes terminan aplastados bajo la mesa o baboseados por el perro de la casa que acostumbra a meter el hocico en todo lo que encuentra. ¿Para qué gastarán dinero en estas tontas cosas que nada tienen de útiles ni elegantes y ni llegan enteros a la hora de soplar las velas y sacar las fotos? Los únicos que se divierten mirándonos con ellos son los adultos. Se ve que les resultamos chistosos pavoneándonos con esos adminículos aparatosos, apuntando al cielo con esos sombreros puntiagudos mientras nos embadurnamos las caras con crema o con la insalubre grasa de los saladitos baratos que nos sirven con gaseosas como si esa fuera la única merienda disponible para una fiesta cumpleañera de menores. ¡Por favor! ¡sean más coherentes! ¡Se lo pasan insistiendo para que comamos verduras en las comidas y después, cuando llegan las fiestas de cumpleaños nos atosigan con porquerías y encima, asquerosas, nada saludable o rico! Sólo sodio y grasa saborizada. ¡Un horror! Suerte que se cumple años sólo una vez en el año y el mal trago suele resumirse en un par de horas, porque nadie aguanta más que eso en una de estas fiestitas que con tan poco criterio preparan los grandes para nosotros.



(imagen tomada de la red)

Para leer más relatos, dar clic aquí


jueves, 1 de julio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: Sombreros y bonetes (Mi aporte)

 


EL SOMBRERO AZUL Y EL ELEGANTE BOMBIN

La joven del sombrero azul atraviesa la calle bajo la persistente lluvia, protegiéndose apenas con un periódico viejo. A paso ligero intenta hacer el largo trayecto hasta su casa guareciéndose bajo algún alero o algún zaguán que le brinde cobijo momentáneo, mientras la tormenta se ensaña haciendo volar paraguas y levantando faldas con mordaz insistencia. Tanto ella como el resto de los desamparados transeúntes se han convertido a esas alturas en torpes fantoches de rostros ateridos esquivando los charcos y las baldosas flojas que parecen multiplicarse, a medida que el viento azota las ramas de los árboles hasta desprenderles las pocas hojas amarillentas que aún les quedan.

Por algún motivo que no logra dilucidar, mientras disfruta de su segunda copa de bourbon, un silencioso observador centra ahora su atención en la escuálida silueta empapada que se apretuja junto al vidrio de la puerta de entrada del café en donde él se halla. Nota que el modesto sombrerito de paño azulado que lleva la muchacha, luce como único detalle festivo una pequeña pluma en su costado. Por alguna razón eso le agrada.

De improviso una ráfaga de viento y lluvia se ensaña contra la joven forzándola a ingresar al local para guarecerse. A estas alturas su sombrero azul está totalmente mojado y clama por un rincón cálido y seco. Algo indecisa decide acomodarse en la única mesa libre que queda en la cafetería mientras ubica su abrigo y sombrero chorreantes en el perchero. Mientras pide un café, sus ojos soñadores se entrecruzan con la mirada profunda del hombre callado que bebe su bourbon en la mesa próxima.

Casualmente su sombrerito azul queda lánguidamente suspendido junto al elegante bombín que el silencioso observador ha dejado antes colgado junto con su impermeable. La tímida pluma acaricia sin querer el ala curva del bombín que se estremece con su leve contacto. Ambos sombreros, hasta ese momento totalmente ajenos el uno del otro, pasan a disfrutar en el perchero de una íntima cercanía que sus respectivos dueños pronto también buscarán experimentar.  


(Más relatos jueveros, en la entrada anterior) 

domingo, 27 de junio de 2021

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL 1 DE JULIO

Buen domingo para tod@s!:

Debido a la escasez de ofertantes para la conducción juevera (aprovecho para renovar la invitación para ofrecerse escribiendo a Vivian <elbalcondecas@gmail.com> y mantenerse al tanto de las novedades visitando el blog Inventario) nuevamente tengo el agrado de anfitrionar el próximo encuentro.

SOMBREROS Y BONETES



A sugerencia de mi hija menor, esta vez les voy a proponer un tema y una presentación que pretende ser divertida: "Sombreros y bonetes". La idea es que cada quien intente ponerse en la "cabeza" de algún personaje que pudiera llevar alguno de los sombreros expuestos en el collage que encabeza la propuesta y narrar desde su punto de vista alguna historia interesante y creativa. En el texto deberá aludirse de alguna forma al sombrero elegido, para que los lectores podamos saber cuál de los "cubrecabezas" del perchero lo ha inspirado.

Como siempre, las normas de Tésalo deberán respetarse intentando no sobrepasar las 350 palabras sugeridas. A partir del miércoles pueden ir subiendo sus textos y dejándome aquí los correspondientes links para ir armando la Lista de Participantes. 

Recuerden que la invitación está abierta a tod@s quienes quieran sumarse publicando, leyendo y comentando con reciprocidad. Además, viene bien recordar que quienes se sumen deberán dejar en claro que se trata de un texto participante del nuevo Encuentro Juevero, encabezando el post con el título y la imagen que les dejo, e invitando a leer el resto de los relatos a partir del enlace correspondiente a la Lista que armaré oportunamente.

Espero les resulte atractiva la propuesta.

L@s espero con el sombrero puesto!



jueves, 24 de junio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: ESCRIBIR

 Sumándome a la propuesta juevera de Inma, dejo aquí mi aporte. Pasar por aquí para leer todos los textos participantes.



ESCRIBA

Raspa la pluma el áspero  pergamino mientras nace de la nada el manojo de palabras que parecen con el viento brotar. Como un murmullo ellas se cruzan por su mente disparando a su propia velocidad los secretos surgidos del abismo de los tiempos, dispuestos a eternizarse sobre el  rollo que sus manos anhelantes despliegan con cuidado a medida que la trama de la historia se escribe tal como le fue contada.

Se sabe instrumento de algo superior que busca ser escuchado. Se detiene por segundos, releyendo con íntimo placer las últimas palabras caligrafiadas con cuidadosas líneas: tan importante como sus significados son los propios trazos de los vocablos convocados. Algo mágico hay en ellos. Su elegancia y equilibrio refuerzan el potente mensaje que le inspira y sabe que serán ellos los encargados de transportar las grandes verdades a través de los tiempos, hacia otros ojos ávidos que recorrerán sus pliegues y curvas buscando descifrar -en su propia época- lo que a través de su caligrafía busca revelarse.

………..

Los latidos de su corazón se aceleran descontrolados ante semejante descubrimiento: de las arenas del desierto abrasador surge, increíblemente preservado, el antiguo pergamino macerado en el silencio de los siglos. No logra racionalizar aún qué fue lo que le llevó a decidir cavar junto a esos riscos. Sólo logra reconstruir mentalmente parte del momento en que un pálpito inexplicable le hizo suspender los trabajos en el interior de la cueva para dedicarse a explorar una pequeña abertura lateral sobre la saliente de una gran piedra.

Ahora, frente a los delicados rollos disecados se prepara para intentar descifrar las antiguas escrituras: trazos firmes y cuidados brotados de los anales de un tiempo que apenas logra imaginar. Desde entonces, sostenidos por la añeja caligrafía de algún escriba ignoto, las antiguas verdades transmitidas de generación en generación salen nuevamente a la luz para redescubrir su mensaje inmortal a las civilizaciones futuras.

El gran poder de la escritura sobreviviendo a guerras y calamidades, traspasando todos los límites, aún los de la humana mortalidad.


miércoles, 16 de junio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: A LA CONTRA

Sumándome con una cuota de humor a la propuesta de Dorotea de esta semana y reconociendo que me he pasado notoriamente de las 350 palabras sugeridas (pido disculpas pero no conseguí acortarlo sin que perdiera el sentido) les invito a leer todos los relatos jueveros (dar clic aquí) y dejo mi alocado aporte:



MI ¿ÁNGEL? DE LA “GUARDA”

Desde pequeño he sospechado que en la asignación de mi ángel de la guarda ha habido algún inconveniente. La teoría de que todos tendríamos a un ser cuidadoso y tierno velando por nuestro bienestar desde que somos niños, en mi caso -pese a mi inocencia y mis ganas de creerlo- siempre ha sido de dudosa confirmación.

Desde que recuerdo he sido catalogado como niño torpe y distraído, poco hábil y sin cualidades para ninguna actividad física o deportiva. Es más. Me he caído sin ton ni son enredándome con mis propios pies, aunque ninguna malformación física contribuyera a esa inexplicable impericia. No soy chueco ni patizambo ni cojo ni deforme, simplemente me caía constantemente sin causa aparente como si alguien invisible me empujara por simple placer, justo en medio de las circunstancias más concurridas y vergonzosas que un niño suele transitar.

Me he caído sin razón caminando tomado de la mano de mi madre entrando a la sala de jardín el primer día de clase, justo en frente del resto de los infantes primorosamente engalanados para tal ocasión, llevando cada quien su juguete favorito. El mío, un precioso elefante de peluche celeste que me regalaran para mi tercer cumpleaños, fue a parar en el único charco de barro que había quedado en el patio después de la lluvia, al tiempo que yo me desplomaba ostentosamente frente a la sorprendida señorita que me esperaba para presentarme frente al grupo.

Esa fue la primera ocasión en que logré escuchar la risa de mi supuesto custodio -contagiosa y descontrolada- preanunciando la debacle: al segundo que su risa chillona quebraba el pudor del primer momento, todos los que estaban cerca, caían al rato en la irrefrenable tentación de reírse de mi desgracia sin contemplaciones. Aun mi madre -que de veras me quería- no logró disimular una sonrisita socarrona mientras intentaba contener mi caída frente al resto de los tímidos infantes, que luego de mi incidente, se sintieron mucho menos inseguros de sus propias limitaciones.

A medida que fui creciendo mis caídas ampulosas se fueron espaciando, pero igualmente continuaban sucediéndome en los momentos más inoportunos. Tanto cuando pasé al frente a recitar unos versos en el acto del día patrio, como cuando fui abanderado al término de la primaria o cuando recibí mi diploma de bachiller, siempre, a pesar de mi cuidado y mis esfuerzos, algo se cruzaba en mi camino imprevistamente y ahí estaba yo, tropezando en forma aparatosa a la vista de todos quienes de inmediato se largaban a reír ante mi torpeza.

Desde entonces he asistido a cursos de autoayuda, de control mental, sesiones de terapia, de hipnosis, de expresión corporal, control del movimiento, de limpieza energética y todas las variantes que he encontrado en mi camino buscando acabar con esta condición mía que, lejos de llamar ineptitud ya asumo como una maldición provocada por ese ser sobrenatural que goza con mi desgracia y -aunque nadie quiera creerme- hoy, finalmente, he descubierto.

Allí, al pie de las escaleras de la Catedral, mientras aparatosamente yo patinaba debido a las suelas resbalosas de mis zapatos recién estrenados, y caía -elegantemente vestido de esmoquin y corbatin- rodando desde lo alto mientras mi flamante esposa saludaba a los invitados, allí -reitero- disimulado entre la multitud, logré divisar a aquel infame ser alado con angelical rostro de bebote inocente desternillándose de risa mientras mi aparatosa corpulencia iba rebotando sobre los centenarios escalones sin posibilidad de frenar ni componer en algo mi vergonzoso derrotero.

Sé a ciencia cierta que se trata de quien debería estar a cargo de mi guarda y vaya a saber por qué, resultó ser en cambio el malvado manipulador que ha provocado, para su insana diversión, mis vergonzosas humillaciones.

Apelo -ante quien corresponda- para que reciba un enérgico apercibimiento y cambie radicalmente su conducta de ahora en más, dejando de torturarme con sus bromas despiadadas. Ya ha tenido suficiente diversión hasta la fecha.


domingo, 13 de junio de 2021

ESCENAS DE CINE - CIERRE DE CONVOCATORIA



Hola amig@s! 

Habiendo llegado el domingo, agradeciendo por la entusiasta participación juevera, doy por concluído este grato encuentro que me ha tocado conducir. Celebro la variedad de textos surgidos a partir de esta selección de clásicos que hemos recordado junt@s. Me siento sumamente agradecida por su compañía.

Ahora cumplo en darle el pase a nuestra querida amiga Dorotea, quien será la encargada de conducirnos la semana que comienza. 

Muchas gracias. 

jueves, 10 de junio de 2021

ESCENAS DE CINE, MI SEGUNDO APORTE JUEVERO

 


Aprovechando que las musas me acompañan, dejo un segundo texto inspirado por la siguiente imagen:


LA TRISTEZA DE LA PAYASA

Desde lo alto el trapecista realiza sus piruetas con la maestría de quien realiza su trabajo desde pequeño, sin más motivación que no caerse quebrándose la cadera sobre la pista de polvo de ladrillo.

Allí abajo, observándolo hacer, el resto de la troupe aguarda en ascuas, prestos a aparecer si algo fallara y con sus gracias debieran alejar de la vista de los espectadores algo ingrato que rompiera la fantasía que hasta allí se ha logrado mantener.

El viejo payaso tiene en su haber varias funciones funestas en donde los gastados equipos no lograron sostener a entusiastas danzarinas que inauguraban sus vuelos allí en el pináculo, y esa mala experiencia lo inquieta más de lo que puede disimular. 

Gelsomina, en cambio, aún conserva fresca algo de la ilusión con que se unió -no hace tanto- al variopinto grupo de indigentes con sueños de artistas que integran la fauna de ese circo trashumante. Con más polvo que estrellas en su desgastado vestuario lleva aún prendida de un alfiler la esperanza de conocer nuevas pistas y nuevos cielos en este mundo de ingenuos negadores de la tortuosa realidad.

No siempre logra mantenerse a flote. A veces se siente muy sola allí entre tantos y no consigue tapar sus lágrimas ni con sus mejores artilugios payasescos. Le falta amor a la payasa. Aunque con torpeza se esfuerce en creer que aquello que le da Zampanó se le parezca. Si bien ante otros lo disimula, lo sabe bien: no puede ser amor eso que la golpea y humilla. Ni siquiera cariño o consideración ni módica costumbre. Es apenas la forma que halló el destino para atarlos de a dos para que no se pierdan.

Tal vez esté a tiempo Gelsomina de escaparse antes que la máscara se le pegue a la piel en forma definitiva. Tal vez haya aún un camino abierto para la payasa y no sea en dueto, esta vez, que la suerte se le presente en forma velada. 

(pasar por el post con la lista para leer todos los aportes jueveros)



ESCENAS DE CINE, MI APORTE JUEVERO

 


Sumándome a mi propia convocatoria, opto por elegir la siguiente imagen para ambientar mi historia (pasar por el post anterior para leer a todos los participantes)

 

INGRAVIDEZ

Desde ese punto de vista inusual y privilegiado, la soledad absoluta pasa a ser una realidad tan palpable como la inmensidad del universo. Contemplando extasiada el mundo conocido girando ante sus ojos con la frágil constancia que tienen las cosas vivas, ella logra comprender su propia pequeñez desde la verdadera magnitud que se le ofrece.

Toda su vida desfila sin esfuerzo ante sus ojos, superpuesta al complejo ecosistema que sostiene la Tierra en su ritmo sostenido desde que allí comenzó a girar. Alegrías y tristezas personales intercaladas en encadenado significado se perfilan como diseñadoras de su identidad que pasa a aceptar sin reproches.

Suspendida entre sus propios pensamientos existenciales, la paradoja de sentirse fuera de su habitual realidad plagada de dolorosas pérdidas no calma sus heridas como lo había pensado y en cambio, contemplando ahora el planeta azul desde su excepcional rincón de observación, lejos de lo imaginado, ansía volver.

Siente que ese punto en el infinito es, pese a todo, su hogar sin cuestionamientos. Con mucho por mejorar y más quizás por perder, pero es suyo, y esa confirmación la conmueve.

Recuerda sus momentos felices, evoca sus muertos, lame sus heridas, reivindica sus luchas y renovada en su fe, se dispone a jugar su última y arriesgada carta intentando desviar el rumbo de la cápsula espacial en la que aún sobrevive sola, orbitando sin control.

Si tiene suerte y sus cálculos no fallan, después del controlado encendido de los motores de emergencia, la fuerza gravitacional de la madre Tierra logrará atraparla nuevamente haciendo que sea posible su retorno a casa. De otro modo, la muerte inapelable le llegará flotando en la soledad del espacio infinito.



domingo, 6 de junio de 2021

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL 10 DE JUNIO - ESCENAS DE CINE


Nuevamente me corresponde conducir otro encuentro juevero y esta vez les propongo inspirarnos en alguna de las siguientes imágenes de célebres películas que seguramente reconocerán. La consigna no implica escribir sobre el argumento del film original, sino dejar que las imágenes sugieran alguna historia a partir de lo que les surja al evocarlas. La imagen elegida deberá encabezar su relato, cuyo título cada quien propondrá libremente. Como siempre, intenten no pasarse de las 350 palabras sugeridas, respeten las normas de Tésalo y me dejan el link de sus respectivos textos a partir del miércoles. El jueves estaré confeccionando la lista de participantes para que puedan disfrutar de las historias con tranquilidad. Espero les entusiasme la propuesta.


ESCENAS DE CINE
















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