Crisis política, crisis
económica, crisis de identidad, crisis de pareja, crisis de valores… se pueden
identificar gran cantidad de especificaciones que suelen acompañar el término,
pero todas resultan tener algo en común, más allá de lo obvio, y es que en
cualquier campo, todo momento crítico no señala -de por sí- derrota o
claudicación.
Más bien indica un momento en que
la situación ha llegado a un punto determinante que se debe transitar con
especial cuidado, evaluando resultados, considerando cambio de rumbos,
re-definiendo objetivos, barajando nuevas posibilidades para replantearse todo
lo que hasta ayer quizás era considerado inamovible y la realidad ha logrado
contrastar indefectiblemente.
Un momento crítico puede ser, si se
lo enfrenta con inteligencia, la gran oportunidad para salir adelante con
fuerzas renovadas, apelando a las innovaciones que la situación requiera o incluso
debiendo retrotraer el camino recorrido hasta un cierto punto…apelar a la
extirpación preventiva de lo que está corrupto para salvar el resto…son
distintas alternativas que de vez en cuando nos plantea la vida para que
tengamos que optar y decidir qué, cuándo, cuánto y cómo queremos o debemos
cambiar para salir del pozo.
Quizás el impulso primario ante
la adversidad que se nos cruza resulte auto engañarnos, desear que nunca
hubiera pasado, intentar borrar de nuestra historia ese momento trágico en el
que tomamos nota que se nos ha caído la estantería que creíamos inamovible,
dejándonos totalmente choqueados por el golpe. Pero nada nos puede evitar tener
que tomar decisiones. En algún momento deberemos enfrentar los hechos y asumir
las consecuencias.
La vida nos pone a prueba
constantemente, nos impulsa a crecer, a madurar, a saber superar obstáculos y a
enfrentar las crisis con equilibrio, logrando resolver lo que antes se nos
presentaba como irresoluble.
Como sociedades o como personas,
como seres gregarios o como individuos, en cada etapa de la vida hay momentos
críticos en los que deberemos salvar obstáculos que nos resultarán casi
imposibles de sobrellevar…pero no es así…afortunadamente, pese a las
dificultades extremas, mientras haya vida, habrá esperanza.
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