jueves, 6 de septiembre de 2018

ESTE JUEVES UN RELATO: CON EL PIE IZQUIERDO

Esta semana Mujer Virtual nos propone escribir sobre esos días nefastos en que todo parece salir mal. Mi relato es ficcional, como casi siempre y esta vez me excedí bastante, por lo que pido disculpas, pero no lo pude acortar sin que se perdiera esencia. Para leer todos los relatos participantes, pasar por aquí.


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(imagen tomada de la red)



UN DÍA NEFASTO

Esa mañana todo parecía verse mal, más oscuro, más descascarado. Si bien desde siempre la casa en que nació y creció fue tal cual la percibía en ese momento, fue justo ese día en que tomó conciencia que vivía en un lugar lúgubre y maloliente. Pero sus prioridades eran otras y tratando de no darle demasiada importancia a la confusa sensación que presintió apenas abrir sus ojos, desperezándose  sin apuro se lanzó a la incertidumbre diaria de buscar sustento. No eran muchas las opciones que podían presentársele a un muchacho como él, sin ninguna preparación, sin más destreza que su ingenio, siempre al borde de lo marginal, rodeado más de delincuentes que de gente trabajadora.

Raspando lo que quedaba en el tarro de yerba se preparó media taza de mate cocido y enseguida se montó en su vieja patineta, esa que una vez encontró abandonada junto a un contenedor de basura en  un barrio del centro y que a estas alturas dominaba con lujos y agilidad. A toda velocidad, esquivando las delgadas chapas que cubrían el pozo profundo que quedó con los hierros a medio asomar después que su vecino -don Lázaro- suspendiera la construcción, se fue por el barrio buscando alguna changa. Nada de lo que se le ocurría tuvo buen resultado.

Escuchando sus tripas sonar, decidió terminar la tarde con algo que pudiera manotear por la zona de quintas. Con su patineta bajo el brazo, tuvo la intención de robarse alguna mandarina, cuando de repente un ruido fulminante lo detuvo en seco. Pensó que un disparo era demasiado para intimidar a un potencial ladrón de frutas, por lo que enseguida supuso que el tiro no era para él. 

Tal como lo pensaba fue de otro el pecho atravesado por la bala aunque si resultó ser el propio quintero el disparador. El cretino se tomó todo su tiempo en vaciarle los bolsillos al fulano antes de tirarlo al aljibe, seguro y confiado de que ningún testigo habría de aquel asesinato. Pero se equivocaba, había uno, y era él… el mismo al que se le erizaban los pelos de la nuca al darse cuenta que el asesino lo había visto y ahora avanzaba decidido, buscando hacerse de un segundo muerto.

Durante los primeros cien metros de su carrera se sintió seguro, pensando que su juventud le daría ventaja, pero la ilusión no tardó en esfumarse cuando vio que la persecución seria en camioneta. Los tendones de sus piernas parecían rompérsele por el supremo esfuerzo mientras sentía su corazón agitado sobresaliéndole del pecho. Cuando al fin pudo llegar al pavimento, sintió que era una fortuna conservar todavía bajo el brazo su patineta, por lo que sin casi detenerse saltó con desesperación sobre ella y comenzó a impulsarse con toda la habilidad que mil años de andar por la calle le habían dado. 

No tenía en claro hacia dónde dirigirse, su mente se dividía en intentar buscar un refugio seguro y saltear con rapidez todos los obstáculos que se le iban presentando. Ninguna de las maniobras que intentó para perder a su cazador dieron resultado: cuando no pudo ya seguir en camioneta, comenzó a correrlo a pie ¡Y era rápido el desgraciado!

De repente se encontró frente a su propia casa. Se le ocurrió entrar, escapar por los fondos saltando hacia la otra calle y después perderse por la estación de tren. Muchas veces lo había hecho y sabía el camino de memoria. La oscuridad total del lugar jugaría a su favor. Sin tiempo para decidir o mirar atrás, atravesó a mil por hora el pasillo de entrada sintiendo que su perseguidor lo seguía cada vez más de cerca. Con la destreza irreflexiva de quien no tiene qué perder, saltó los casi dos metros de chapas flojas como si volara, maniobra ésta que seguro fue un inútil alarde a los ojos de su perseguidor.

Un minuto después, chasquido y grito fueron al unísono. Aterradores ambos, por la velocidad con que los curiosos aparecieron luego que se corriera la voz que un desconocido armado con pistola terminara atravesado por los hierros -esos que quedaron después que don Lázaro suspendiera la construcción-

De la destreza suprema del muchacho de la patineta, esa noche nadie habló.

30 comentarios:

  1. Desgarrador, me has tenido con el corazón en la mano, muestras lo difícil de una vida y que gracias a ello le salvó la vida, es grandioso.
    Un abrazo, Neo

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    1. Muy generoso tu comentario, Mujer Virtual, te agradezco mucho tus palabras. Un abrazo

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  2. Que suspenso le pusiste.
    Nadie habló de esa habilidad pero fue decisiva para salvarle la vida.
    Mientras que el otro murió por consecuencias de su propia violencia, que lo cegó tanto que no vio aquello que lo mató.

    Un abrazo.

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    1. Me alegra que te haya resultado interesante. Muchas gracias. Un abrazo Demi

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  3. Tenía el corazón en un puño. Relato muy interesante por el ritmo con el que le has dotado. Un lujo leer esta joyita.

    Un abrazo

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    1. Te agradezco mucho tus palabras,, Albada, me siento alargada. Un abrazo

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  4. Dominas a la perfección la técnica del "suspense" y como siempre un verdadero ejemplo de perfección narrativa.
    Besos.

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    1. Me alegra que te haya gustado Juan, te agradezco mucho tus generosas palabras. Un fuerte abrazo.

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  5. Una película, escribes un boceto de guion que ya quisieran algunos, sabes mantener el suspense hasta el final. Abrazos ya desde mi casa, se acabaron las vacaciones

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    1. Bienvenida Ester, me alegra tenerte de vuelta. Me siento muy hornada por tus palabras. Muchísimas gracias. Un abrazo grande

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  6. Es un estupendo relato, se agradece leer algo escrito desde la imaginación, la acción, el suspense, un gran relato.
    Enhorabuena.

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    1. Muchísimas gracias Pitt, me alegra que te haya resultado interesante y ágil. Un abrazo

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  7. Muy bueno y trepidante. Mantiene en vilo hasta el sorpresivo final.

    Un placer leerte, Neo.

    Bsoss, y feliz finde.

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  8. Muchísimas gracias por pasar y leer con atención Ginebra, me alegra que te haya gustado el relato. Un abrazo y buen finde también para vos!

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  9. Buenas Neo , muy buen relato en suspense hasta el final , y como he visto dos cosas buenas al final sucedieron la destreza del mucha que nadie alabo y esos hierros que en principio eran un estorbo al final sirvieron para dar caza al malvado criminal.
    Me gusto mucho ..
    Un abrazo y feliz semana guapa.

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    1. Muchas gracias Campi por tu detallado comentario. Me alegra que te gustara. Un abrazo

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  10. Buenísimo tu relato, además te mantiene totalmente atenta. Escribes con gran perfección, me ha gustado mucho, y... la música que tienes...

    Muchos besos.

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    1. Muchísimas gracias sakkarah, te agradezco mucho por pa s r y leer con atención. Un abrazo

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  11. Casi crei que lo pillaba....pero. no. Has sido capaz de tenerme en vilo hasta el final. Magnifico relato, besos.

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  12. Muchísimas gracias Molí por tus palabras, me alegra que haya conseguido mantenerte alerta. Un fuerte abrazo

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  13. Shigeru Um ebayashi - In the Mood for Love, es muy buena la música que tienes.

    Tu relato está lleno de suspenso, parece una película, es buenísimo
    Saudos

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    1. Muchas gracias Aine, me alegra que te guste la música. Pensaba cambiarla y poner algo más acorde con el relato, pero la verdad es que no tuve tiempo. Un abrazo y gracias x pasar

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  14. Bueno, bueno... bueno... ¿Largo? Para nada porque se disfruta mucho, te lo aseguro y esa tensión y curiosidad se palpa desde el principio.
    Dicen que más vale maña que fuerza, destreza y confianza en uno mismo, porque eso es lo que le salva: su confianza. Y mucho mejor que nadie supiera nada de él. Eso también es una ventaja para él.
    Al final, como el protagonista, quedé con el pulso acelerado.

    Un beso enorme.

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    1. Me alegra saber que no te resultó largo el relato, disfrute al escribirlo y al recibir tan buenas opiniones. Les agradezco a todos por pasar y leer con atención. Un abrazo muchas gracias, Mag.

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  15. Es verdad que ese día se veía mas lúgubre de lo normal...pero nefasto lo fue para quien murió de un disparo y para su atacante....para el chico de la patineta fue su dia de suerte...besosss

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    1. Tal cual, Diva, a veces la suerte da un giro y resulta no como la suponíamos. Un abrazo y muchas gracias por pasar y leer.

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  16. he corrido junto al muchacho, me has metido en la historia y hasta he aplaudido con un final adecuado. Me ha gustado mucho

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    1. Te agradezco sinceramente tus palabras, Rodolfo, las valoro mucho. Me alegra que te haya gustado. Un fuerte abrazo

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  17. Vaya relato, me he quedado con mucho suspenso y expectante hasta el final, la historia bien contada y el villano tuvo su merecido final. Saludos desde El Blog de Boris Estebitan.

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    1. Muchísimas gracias por pasar, Boris, me alegra que te haya gustado. Hasta cada rato

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