miércoles, 30 de junio de 2021

domingo, 27 de junio de 2021

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL 1 DE JULIO

Buen domingo para tod@s!:

Debido a la escasez de ofertantes para la conducción juevera (aprovecho para renovar la invitación para ofrecerse escribiendo a Vivian <elbalcondecas@gmail.com> y mantenerse al tanto de las novedades visitando el blog Inventario) nuevamente tengo el agrado de anfitrionar el próximo encuentro.

SOMBREROS Y BONETES



A sugerencia de mi hija menor, esta vez les voy a proponer un tema y una presentación que pretende ser divertida: "Sombreros y bonetes". La idea es que cada quien intente ponerse en la "cabeza" de algún personaje que pudiera llevar alguno de los sombreros expuestos en el collage que encabeza la propuesta y narrar desde su punto de vista alguna historia interesante y creativa. En el texto deberá aludirse de alguna forma al sombrero elegido, para que los lectores podamos saber cuál de los "cubrecabezas" del perchero lo ha inspirado.

Como siempre, las normas de Tésalo deberán respetarse intentando no sobrepasar las 350 palabras sugeridas. A partir del miércoles pueden ir subiendo sus textos y dejándome aquí los correspondientes links para ir armando la Lista de Participantes. 

Recuerden que la invitación está abierta a tod@s quienes quieran sumarse publicando, leyendo y comentando con reciprocidad. Además, viene bien recordar que quienes se sumen deberán dejar en claro que se trata de un texto participante del nuevo Encuentro Juevero, encabezando el post con el título y la imagen que les dejo, e invitando a leer el resto de los relatos a partir del enlace correspondiente a la Lista que armaré oportunamente.

Espero les resulte atractiva la propuesta.

L@s espero con el sombrero puesto!



jueves, 24 de junio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: ESCRIBIR

 Sumándome a la propuesta juevera de Inma, dejo aquí mi aporte. Pasar por aquí para leer todos los textos participantes.



ESCRIBA

Raspa la pluma el áspero  pergamino mientras nace de la nada el manojo de palabras que parecen con el viento brotar. Como un murmullo ellas se cruzan por su mente disparando a su propia velocidad los secretos surgidos del abismo de los tiempos, dispuestos a eternizarse sobre el  rollo que sus manos anhelantes despliegan con cuidado a medida que la trama de la historia se escribe tal como le fue contada.

Se sabe instrumento de algo superior que busca ser escuchado. Se detiene por segundos, releyendo con íntimo placer las últimas palabras caligrafiadas con cuidadosas líneas: tan importante como sus significados son los propios trazos de los vocablos convocados. Algo mágico hay en ellos. Su elegancia y equilibrio refuerzan el potente mensaje que le inspira y sabe que serán ellos los encargados de transportar las grandes verdades a través de los tiempos, hacia otros ojos ávidos que recorrerán sus pliegues y curvas buscando descifrar -en su propia época- lo que a través de su caligrafía busca revelarse.

………..

Los latidos de su corazón se aceleran descontrolados ante semejante descubrimiento: de las arenas del desierto abrasador surge, increíblemente preservado, el antiguo pergamino macerado en el silencio de los siglos. No logra racionalizar aún qué fue lo que le llevó a decidir cavar junto a esos riscos. Sólo logra reconstruir mentalmente parte del momento en que un pálpito inexplicable le hizo suspender los trabajos en el interior de la cueva para dedicarse a explorar una pequeña abertura lateral sobre la saliente de una gran piedra.

Ahora, frente a los delicados rollos disecados se prepara para intentar descifrar las antiguas escrituras: trazos firmes y cuidados brotados de los anales de un tiempo que apenas logra imaginar. Desde entonces, sostenidos por la añeja caligrafía de algún escriba ignoto, las antiguas verdades transmitidas de generación en generación salen nuevamente a la luz para redescubrir su mensaje inmortal a las civilizaciones futuras.

El gran poder de la escritura sobreviviendo a guerras y calamidades, traspasando todos los límites, aún los de la humana mortalidad.


miércoles, 16 de junio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: A LA CONTRA

Sumándome con una cuota de humor a la propuesta de Dorotea de esta semana y reconociendo que me he pasado notoriamente de las 350 palabras sugeridas (pido disculpas pero no conseguí acortarlo sin que perdiera el sentido) les invito a leer todos los relatos jueveros (dar clic aquí) y dejo mi alocado aporte:



MI ¿ÁNGEL? DE LA “GUARDA”

Desde pequeño he sospechado que en la asignación de mi ángel de la guarda ha habido algún inconveniente. La teoría de que todos tendríamos a un ser cuidadoso y tierno velando por nuestro bienestar desde que somos niños, en mi caso -pese a mi inocencia y mis ganas de creerlo- siempre ha sido de dudosa confirmación.

Desde que recuerdo he sido catalogado como niño torpe y distraído, poco hábil y sin cualidades para ninguna actividad física o deportiva. Es más. Me he caído sin ton ni son enredándome con mis propios pies, aunque ninguna malformación física contribuyera a esa inexplicable impericia. No soy chueco ni patizambo ni cojo ni deforme, simplemente me caía constantemente sin causa aparente como si alguien invisible me empujara por simple placer, justo en medio de las circunstancias más concurridas y vergonzosas que un niño suele transitar.

Me he caído sin razón caminando tomado de la mano de mi madre entrando a la sala de jardín el primer día de clase, justo en frente del resto de los infantes primorosamente engalanados para tal ocasión, llevando cada quien su juguete favorito. El mío, un precioso elefante de peluche celeste que me regalaran para mi tercer cumpleaños, fue a parar en el único charco de barro que había quedado en el patio después de la lluvia, al tiempo que yo me desplomaba ostentosamente frente a la sorprendida señorita que me esperaba para presentarme frente al grupo.

Esa fue la primera ocasión en que logré escuchar la risa de mi supuesto custodio -contagiosa y descontrolada- preanunciando la debacle: al segundo que su risa chillona quebraba el pudor del primer momento, todos los que estaban cerca, caían al rato en la irrefrenable tentación de reírse de mi desgracia sin contemplaciones. Aun mi madre -que de veras me quería- no logró disimular una sonrisita socarrona mientras intentaba contener mi caída frente al resto de los tímidos infantes, que luego de mi incidente, se sintieron mucho menos inseguros de sus propias limitaciones.

A medida que fui creciendo mis caídas ampulosas se fueron espaciando, pero igualmente continuaban sucediéndome en los momentos más inoportunos. Tanto cuando pasé al frente a recitar unos versos en el acto del día patrio, como cuando fui abanderado al término de la primaria o cuando recibí mi diploma de bachiller, siempre, a pesar de mi cuidado y mis esfuerzos, algo se cruzaba en mi camino imprevistamente y ahí estaba yo, tropezando en forma aparatosa a la vista de todos quienes de inmediato se largaban a reír ante mi torpeza.

Desde entonces he asistido a cursos de autoayuda, de control mental, sesiones de terapia, de hipnosis, de expresión corporal, control del movimiento, de limpieza energética y todas las variantes que he encontrado en mi camino buscando acabar con esta condición mía que, lejos de llamar ineptitud ya asumo como una maldición provocada por ese ser sobrenatural que goza con mi desgracia y -aunque nadie quiera creerme- hoy, finalmente, he descubierto.

Allí, al pie de las escaleras de la Catedral, mientras aparatosamente yo patinaba debido a las suelas resbalosas de mis zapatos recién estrenados, y caía -elegantemente vestido de esmoquin y corbatin- rodando desde lo alto mientras mi flamante esposa saludaba a los invitados, allí -reitero- disimulado entre la multitud, logré divisar a aquel infame ser alado con angelical rostro de bebote inocente desternillándose de risa mientras mi aparatosa corpulencia iba rebotando sobre los centenarios escalones sin posibilidad de frenar ni componer en algo mi vergonzoso derrotero.

Sé a ciencia cierta que se trata de quien debería estar a cargo de mi guarda y vaya a saber por qué, resultó ser en cambio el malvado manipulador que ha provocado, para su insana diversión, mis vergonzosas humillaciones.

Apelo -ante quien corresponda- para que reciba un enérgico apercibimiento y cambie radicalmente su conducta de ahora en más, dejando de torturarme con sus bromas despiadadas. Ya ha tenido suficiente diversión hasta la fecha.


domingo, 13 de junio de 2021

ESCENAS DE CINE - CIERRE DE CONVOCATORIA



Hola amig@s! 

Habiendo llegado el domingo, agradeciendo por la entusiasta participación juevera, doy por concluído este grato encuentro que me ha tocado conducir. Celebro la variedad de textos surgidos a partir de esta selección de clásicos que hemos recordado junt@s. Me siento sumamente agradecida por su compañía.

Ahora cumplo en darle el pase a nuestra querida amiga Dorotea, quien será la encargada de conducirnos la semana que comienza. 

Muchas gracias. 

jueves, 10 de junio de 2021

ESCENAS DE CINE, MI SEGUNDO APORTE JUEVERO

 


Aprovechando que las musas me acompañan, dejo un segundo texto inspirado por la siguiente imagen:


LA TRISTEZA DE LA PAYASA

Desde lo alto el trapecista realiza sus piruetas con la maestría de quien realiza su trabajo desde pequeño, sin más motivación que no caerse quebrándose la cadera sobre la pista de polvo de ladrillo.

Allí abajo, observándolo hacer, el resto de la troupe aguarda en ascuas, prestos a aparecer si algo fallara y con sus gracias debieran alejar de la vista de los espectadores algo ingrato que rompiera la fantasía que hasta allí se ha logrado mantener.

El viejo payaso tiene en su haber varias funciones funestas en donde los gastados equipos no lograron sostener a entusiastas danzarinas que inauguraban sus vuelos allí en el pináculo, y esa mala experiencia lo inquieta más de lo que puede disimular. 

Gelsomina, en cambio, aún conserva fresca algo de la ilusión con que se unió -no hace tanto- al variopinto grupo de indigentes con sueños de artistas que integran la fauna de ese circo trashumante. Con más polvo que estrellas en su desgastado vestuario lleva aún prendida de un alfiler la esperanza de conocer nuevas pistas y nuevos cielos en este mundo de ingenuos negadores de la tortuosa realidad.

No siempre logra mantenerse a flote. A veces se siente muy sola allí entre tantos y no consigue tapar sus lágrimas ni con sus mejores artilugios payasescos. Le falta amor a la payasa. Aunque con torpeza se esfuerce en creer que aquello que le da Zampanó se le parezca. Si bien ante otros lo disimula, lo sabe bien: no puede ser amor eso que la golpea y humilla. Ni siquiera cariño o consideración ni módica costumbre. Es apenas la forma que halló el destino para atarlos de a dos para que no se pierdan.

Tal vez esté a tiempo Gelsomina de escaparse antes que la máscara se le pegue a la piel en forma definitiva. Tal vez haya aún un camino abierto para la payasa y no sea en dueto, esta vez, que la suerte se le presente en forma velada. 

(pasar por el post con la lista para leer todos los aportes jueveros)



ESCENAS DE CINE, MI APORTE JUEVERO

 


Sumándome a mi propia convocatoria, opto por elegir la siguiente imagen para ambientar mi historia (pasar por el post anterior para leer a todos los participantes)

 

INGRAVIDEZ

Desde ese punto de vista inusual y privilegiado, la soledad absoluta pasa a ser una realidad tan palpable como la inmensidad del universo. Contemplando extasiada el mundo conocido girando ante sus ojos con la frágil constancia que tienen las cosas vivas, ella logra comprender su propia pequeñez desde la verdadera magnitud que se le ofrece.

Toda su vida desfila sin esfuerzo ante sus ojos, superpuesta al complejo ecosistema que sostiene la Tierra en su ritmo sostenido desde que allí comenzó a girar. Alegrías y tristezas personales intercaladas en encadenado significado se perfilan como diseñadoras de su identidad que pasa a aceptar sin reproches.

Suspendida entre sus propios pensamientos existenciales, la paradoja de sentirse fuera de su habitual realidad plagada de dolorosas pérdidas no calma sus heridas como lo había pensado y en cambio, contemplando ahora el planeta azul desde su excepcional rincón de observación, lejos de lo imaginado, ansía volver.

Siente que ese punto en el infinito es, pese a todo, su hogar sin cuestionamientos. Con mucho por mejorar y más quizás por perder, pero es suyo, y esa confirmación la conmueve.

Recuerda sus momentos felices, evoca sus muertos, lame sus heridas, reivindica sus luchas y renovada en su fe, se dispone a jugar su última y arriesgada carta intentando desviar el rumbo de la cápsula espacial en la que aún sobrevive sola, orbitando sin control.

Si tiene suerte y sus cálculos no fallan, después del controlado encendido de los motores de emergencia, la fuerza gravitacional de la madre Tierra logrará atraparla nuevamente haciendo que sea posible su retorno a casa. De otro modo, la muerte inapelable le llegará flotando en la soledad del espacio infinito.



domingo, 6 de junio de 2021

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL 10 DE JUNIO - ESCENAS DE CINE


Nuevamente me corresponde conducir otro encuentro juevero y esta vez les propongo inspirarnos en alguna de las siguientes imágenes de célebres películas que seguramente reconocerán. La consigna no implica escribir sobre el argumento del film original, sino dejar que las imágenes sugieran alguna historia a partir de lo que les surja al evocarlas. La imagen elegida deberá encabezar su relato, cuyo título cada quien propondrá libremente. Como siempre, intenten no pasarse de las 350 palabras sugeridas, respeten las normas de Tésalo y me dejan el link de sus respectivos textos a partir del miércoles. El jueves estaré confeccionando la lista de participantes para que puedan disfrutar de las historias con tranquilidad. Espero les entusiasme la propuesta.


ESCENAS DE CINE
















miércoles, 2 de junio de 2021

CADA JUEVES UN RELATO: EL ALMA CALLA (HOMENAJE A FEDERICO GARCÍA LORCA)

Sumándome al reto de esta semana, propuesto por Mag desde su blog, elijo, de las frases que nos deja, las siguientes:

 Bloque 1: una enorme luz que fuera luciérnaga de otra, en un campo de miradas rotas

 Bloque 2: Huyendo del sonido eres sonido mismo, espectro de armonía, humo de grito y canto. Vienes para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios.




EL ALMA CALLA

En su pulso vital mi respiración me tiende los hilos para alejarme de la realidad que entorpece y confunde. Inspiro y exhalo, sumergiéndome a consciencia en su ritmo vivificante. Huyendo del sonido sientes que eres sonido mismo, espectro de armonía, humo de grito y canto. Lo sé y lo consigo. Inspiro y exhalo. Lentamente. Profundamente.

De repente, la oscuridad cerrada lo invade todo. Tenga abiertos o no los ojos, ninguna silueta leve logro distinguir en la negritud que se extiende a mi alrededor como único universo, haciendo del todo una nada que se disuelve en un pozo sin formas en el que me hundo sin posibilidad de percibir nada más que mi esencia que se asoma desde mi interior, latiendo al unísono con mi corazón que se reafirma en cada pulso.

Soy yo, existo, aunque nada vea que me dé contorno o referencia, pero estoy y soy, quizás como lo fui en aquel principio que ningún viviente logra recordar. Siento que mi alma, en su verdadera magnitud, se ensancha en medio de aquella oscuridad en donde nuevos sentidos se agudizan llevándome hasta un estado que recién descubro y jamás imaginé.

De improviso una enorme luz que fuera luciérnaga de otra, en un campo de miradas rotas se abre paso resquebrajando cualquier noción de la oscuridad en la que acababa darse mi íntimo renacimiento.

En medio de aquella luminiscencia existencial, sin necesidad de mirarte, te descubro y te reconozco. Sé quién eres. Habitas los sueños y cada rincón de lo creado y desde ellos vienes para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Hablas desde el silencio y desde él nos contestas. No eludes ninguna respuesta, más bien las confirmas sin pronunciar palabra.

Celebro tu presencia. Me regocijo ante ella y callo. No hace falta más. Estamos frente a frente y sólo eso importa, porque al confirmarte, todo lo antes vivido, aprendido, intuido e imaginado, cobra al fin sentido… y se me revela.