jueves, 16 de agosto de 2018

ESTE JUEVES UN RELATO, CINCO ELEMENTOS (mi aporte)





CINCO ELEMENTOS (violinista, angelito, hojas otoñales, antigua casa, atardecer)

Aquel violinista nunca fue apegado a los ritos o a los rezos. Pese a ello le gustaba visitar la ruinosa ermita que se levantaba sobre la colina cercana a la antigua casona familiar. Allí lograba calibrar su espíritu insatisfecho en proceso paralelo al exorcismo que -con su violín- completaba cada atardecer luego de una larga caminata sobre la hojarasca húmeda que se amontonaba sobre el paraje mustio.

Su larga historia de carencias afectivas había hecho eclosión tras seis décadas y lo que antes había sido visto como apacible melancolía, terminó por convertirse en amarga y resignada desesperanza que se colaba cada día más entre las cuerdas de su violín.

Una tarde muy gris, el solitario violinista tropezó con una gruesa raíz que pasaba inadvertida bajo el espeso colchón de hojas. El traspié lo tomó por sorpresa haciéndolo rodar torpemente colina abajo, hasta que con brusquedad fue a dar contra los restos de una ruinosa construcción. Mientras se incorporaba sacudiéndose la ropa, junto a sus pies advirtió lo que a simple vista parecían ser unas alas de terracota.

Sin grandes dificultades logró desenterrar la escultura y con sorpresa comprobó que se trataba de un antiguo angelito de considerables dimensiones, probablemente parte de la antigua ornamentación de la ermita. La vieja figura conservaba intacta la belleza de sus facciones. Con la gracia enigmática de su angelical sonrisa y una inconmensurable piedad en su mirada, el alado infante conquistó inmediatamente el alma del magullado violinista, quien rápidamente la limpió para evaluarla con tranquilidad.

Con paciencia y dedicación el improvisado restaurador logró sacar a la luz los antiguos detalles de la figura, la que se encontraba en aceptable estado de conservación. Sin mayores dudas se dirigió a la ermita de la colina y acomodó al bello ángel a un costado del altar, en una saliente del muro.

Un breve haz de sol se filtró de repente por una hendija del techo, incidiendo justo sobre el rostro del querubín recién ubicado. En aquel instante, la figura pareció adquirir luz propia, haciendo que el violinista no pudiera dejar de contemplarlo con íntima emoción.

Desde ese momento mágico, ángel y violinista sintonizaron en armonía. Las melodías nacidas de su violín reencontraron su espíritu de inspiración, olvidándose para siempre del desasosiego y la desesperanza que supieron antes apagar sus cuerdas.


(para leer todos los relatos, ver la lista en la entrada anterior)

26 comentarios:

  1. Un relato romántico, esperanzador, me gustó...

    Tengo una mini colaboración, en un rato la publico...

    ResponderEliminar
  2. Esta tarde, necesitaba una cosa que me daba desasosiego y ahora, después de leerte, me has dado paz. No sé si dentro de un rato volveré al desasosiego pero esa forma de escribir que tienes, me da una paz de gratitud.

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué generoso tu comentario, Buscador, muchas gracias. Un abrazo

      Eliminar
  3. Esa es la magia de los angeles. para quien crea en ellos. pues siempre nos acompañan

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá tengan mucha paciencia y perseverancia! Gracias María por pasar y leer. Un abrazo

      Eliminar
  4. Me encanta este encuentro del violinista
    con la Luz del ángel y en especial, que sea un Querubín.
    Un encuentro que lo saca de dolor y la amargura para transportarlo
    a las Esferas Celestiales.

    La verdad, Mónica, que me encantó la selección que hiciste para
    este encuentro juevero tan sugerente. Y me pone feliz que
    te gustara mi aporte que hice con mucho cariño.

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra mucho que te hayan gustado tanto mi relato como la propuesta en si. Te agradezco por tu entusiasmo, me alientan y estimulan. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  5. Decía Antonin Artaud que lo maravilloso se encuentra en la raíz del espíritu. Él halló un ángel, un querubín... unas alas con las que volar
    Tu texto, una delicia que acaricia. En serio de lo digo.
    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  6. Muchísimas gracias Mag! me honran tus palabras. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  7. Una bella historia para una preciosa propuesta. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Moli, me alegra que pudieras participar. Un abrazo

      Eliminar
  8. Me encanta tu historia, se ve y se comprende y entendemos como ese violinista encontró al fin lo que se busca cuando se hace arte.
    Me habría gustado participar, era una convocatoria perfecta para contar un viaje de ensueño que acabo de realizar y en el que sentí una especial emoción al escuchar tocar a un violinista en Munich, un lugar con el que siempre soñé.
    Un abrazo, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra Juan Carlos que te haya gustado mi relato, me hubiera encantado leer esa historia. Ya habrá oportunidad!.Un abrazo y gracias x pasar.

      Eliminar
  9. No sé qué decirte, me llenaste de paz, de esperanza, es tan perfecto tu relato, me gustó mucho
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Aine, me alegra que te haya gustado. Gracias ! Pasar y leer. Un abrazo

      Eliminar
  10. Cuando el desasosiego enraiza en el alma, cualquiera, violinista o no, daría lo que fuera por encontrar una escultura angelical que puede sacarle de tal estado. La armonía que aparece cuando ese ángel reconquistado se instala de nuevo en la vida, es un bálsamo sanador

    Buen texto, con un ritmo muy correcto y un personaje y situación que has sabido plasmar perfectamente. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tu pormenorizado comentario, Albada. Es un placer recibirte

      Eliminar
  11. Se nota que estabas a gusto en tu relato, que hubieras seguido escribiendo más y más vicisitudes, que las reglas del tipo ese te resultaban cortas, jajajaja, muy bueno.
    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  12. El pobre Tésalo ha sido muy cuestionado por la estrictez de sus normas jajaja... pero se sabe que sólo tienen validez indicativa. Muchas gracias por tu comentario, Pitt y gracias por participar.

    ResponderEliminar
  13. Vida nueva a sus cuerdas, inspiración renovada, de nuevo motivado para la creación gracias a la estatua de un ángel con el cual estableció una relación especial.
    Me ha gustado tu relato, Mónica, así como la propuesta de esta semana.
    Un abrazo y gracias nuevamente por incorporar mi vínculo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te gustara el relato, Pepe, como también que pudieras participar. Muchas gracias. Un abrazo grande

      Eliminar
  14. Un accidente que lo hizo renacer, me gustó
    Un beso

    ResponderEliminar
  15. La historia interesa desde el momento cero en que nos pones en antecedentes de cuales son los elementos con los que vas a construir el relato y desde luego lo consigues de principio a fin.
    Me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar