jueves, 10 de abril de 2014

ESTE JUEVES, UN RELATO

Hoy convoca Matices, el tema; ¡Qué arte, mi "arma"!






Arte, lo que se dice arte… tenía ese fulano. Aquel del que supe -con sólo verlo- que no era de fiar. Sabía seducir a la gente, tanto a hombres como a mujeres, tímidos o lanzados, experimentados o impúberes…todos caían embobados dejándose enrollar por sus palabras destellantes y “envueltas” para cada ocasión.

Pero algo lo vendía en su mirada y aquello que parecía ser eficiencia, desenvoltura y predisposición para “sacar las papas del fuego” cuando fuera necesario, resultó ser el instrumento que utilizó para tejer su red de confabulaciones.

Es que aquel que pretendía ser la mano derecha de los jefes, el solidario, el bien dispuesto, terminó aprovechándose de todos los que por cercanía y simpatía depositaron en él su confianza. A todos terminó traicionando.

A cada quien le dijo lo que pretendía oír. A uno le hablaba de fútbol, a otro de cine, a aquella de sus soledades persistentes…a todos les sacó provecho sin que nadie –más que yo- se percatara de sus obscenas maniobras. Uno a uno fue desplumando a sus compañeros de trabajo, a sus correligionarios, a sus pares y hasta sus jefes…¡si hasta estuvo a punto de ser nombrado segundo en la directiva sin que su tan mentado título de ingeniero fuera real!...es que el desgraciado tenía talento. Un talento enorme y fatal para el engaño y la estafa.

Lo perdió, como a tantos, su desmedida necesidad de adrenalina, esa innecesaria vocación para enredarse constantemente en promesas que no podría cumplir, exponiéndose más allá del límite aconsejable para sostener su red de mentiras.

¡Qué necesidad tenía de decirte, por ejemplo, que iba a organizar una cena con el goleador de tu equipo al tiempo que te había hecho firmar, bajo engaños, la garantía de un préstamo que sacó para tapar una deuda que contrajo a su vez con el contador de tu oficina!

La sola explicación es que mentir lo excitaba y esa excitación le era indispensable. Al final, creo yo, hasta él mismo terminó convencido de sus mentiras.

El tipo era un artista, convengamos, pero un artista de un arte repugnante y menor…el arte de la mitomanía.

20 comentarios:

  1. Contaste sobre una clase de arte, no lo que uno elogiaría, pero se justifica bien la temática.
    Y además lenguaje bien local.
    Bien planteado.

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  2. Los mentirosos, terminan creyendo en su propia mentira. Este tipo, andaría bien con algunos políticos nuestros, da con el perfil.

    :)

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  3. Ante todo presentarme, soy Oscar, o Sueños de Sinceridad, me ha gustado lo que ha escrito, pero si te digo la verdad he sentido algo de miedo, porque cuanta verdad esconde el relato. Es verdad que hay personas así, lástima que no sea un personaje que sólo existe en el mundo de la ficción, como gnomos, hadas y otros seres fantásticos.
    Pero creo que si me ha dado ese poquito de miedo, es lo que has escrito con una realidad muy sentida. Me ha gustado leerte y quiera que no conocerte un poquito. Seguiré conociendo algo de tí a traves de tus textos. Un abrazo.

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  4. Muy bien retratado el arte de la mentira, pero como se dice la mentira tiene las patas muy cortas y llega el momento en que te acaban descubriendo. has retratado a un psicópata manipulador y mentiroso compulsivo, excelente retrato psicológico. Un beso

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  5. Estos abundan y se les ve de lejos, pueden ser graciosos pero para un rato, solo para un ratito. Bien expuesto aplausos y abrazos

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  6. Desde luego ese es un arte, pero con los que lo tienen no me gustaría toparme.

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  7. Eso no es ni arte, ni "arma", ni "na", ese es un "esaborío" "mala follá", de los muchos que abundan en el mundo de los negocios, de la política y el trabajo que utilizan su sonrisa, para apuñalar.
    Un abrazo.

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  8. Mira tú que le has dado el sentido contrario del que hemos imaginado todos que quería proponer Matices y es que es cierto que según el tono en el que se diga la frase puede ser un piropo o un insulto, dicho con asquito, jejeje, y sin admiraciones, que arte tienes mi "arma", se puede utilizar despectivamente y este desde luego, embaucador y mentiroso es para decirlo bajito y con asquito, jajaja, muy bien planteado el tema para sorprendernos, como siempre, ais mi querida Neo, que me alegra volver y leeros, miles de besossssssssssss

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  9. Conformo iba leyendo decia.. lo conoozco... lo conozco... los conozco .. los conozco ... son tantos... que ahora no se quien es...
    Un saludo
    elperroverde

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  10. Un buen giro al tema Neo. Sin duda asociamos el arte con lo creativo y maravilloso. Bueno, el tipo era creativamente maravilloso para mentir, pero todo tiene su tope, tarde o temprano, las cosas caen por su propio peso.
    Me ha encantado leerte, yo, ni arte para imaginar nada en esta ocasión.
    Creo que enfilaré por otras rutas.
    Un beso!
    Gaby*

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  11. mi padre es un mentiroso, y con la vejez ha empezado a creer sus propias mentiras, yo he imitado sus artes en diferentes ocasiones, aunque siempre se me ha dado por soltar toda la verdad aunque dura sea, con la excitación que también te da decir toda la verdad, ya que mi madre es la pecadora de la lengua rota, donde nada le detiene para decir la verdad, y para que contarte cuanto le excita decirla, tengo dos lados, uno no tan bueno ni el otro no tan malo, podría decirse que estoy en medio, entre la verdad y la mentira, me encantan los dos lados y cuando estoy dispuesto a mentir, sé que puedo gozar el doble cuanto diga toda la verdad, dos lados de una moneda que quizás algún día me cobre lo gastado..... besos

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  12. Sabes al principio pensé que estabas retratando a Bárcenas, pero luego vi que se trataba de un fantasmón que suele haberlos en la vida, actuando con el papel que se han inventado.

    Un beso

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  13. Dicen que se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
    Un beso.

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  14. De esos "artistas" se conocen muchos. Muy bien descrito Neo, me gustó de principio a fin.
    Besos.

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  15. Mentir con arte también es difícil, aquí la exclamación de ¡que arte tienes miarma! sería sólo para tirarle un ladrillo a la cabeza por embaucador.
    Un besazo

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  16. Es muy difícil transmitir una señal tan falsa y tener tranquilidad. Uno me decía yo lo que quiero es un poquito de paz.
    Un beso!!!

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  17. Mira por dónde, conozco a dos como ése, menos mal que mi intuición me alejó de ellos.

    Muy ocurrente, amiga mía, parece que el hablar de arte nos lleva inmediatamente a algo bonito y creativo en positivo. Qué astuta inteligencia, la admiro.

    Un beso.

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  18. ¡Vaya tipajo! Era un artista, si, pero en el arte de mentir. ¡Menudo arte! Muy bien descrito el personaje al que todos terminamos cogiendo manía (o eso creo). Seña de lo bien que lo has hecho. Un beso.

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  19. Este tipo de "artista" abunda entre la clase política de todos los paises, maestros de la adulación, del engaño, de la manipulación, de la mentira.
    Muy bien esbozado este retrato, Neo.
    Un fuerte abrazo.

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  20. Vamos qué asco de tío, por Dios. Adjudicarle arte a eso, aunque ya entiendo la acepción que le das, es un atentado contra la expresión.

    Un beso

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