lunes, 11 de abril de 2011

BREAKFAST



(imagen, El kioscobloguero)



Proyéctase
la antítesis de lo perfecto
-lo terrible
lo inimaginable
lo más perverso-
en el leve transitar
de mis pupilas
por sobre los cáusticos
titulares
del periódico
de un día cualquiera.
No cabe ya en mi ser
espacio para la sorpresa
el asombro
o la indulgencia
edulcorada de los que
presumen de saberlo todo
cuando sin pestañear ya
incorporo en mi desayuno
doble ración
de desesperanza
descremada y
edulcorante light
-para no engordar,
aunque cancerígeno-

21 comentarios:

  1. Tienes toda la razón amiga mía, imposible condensarlo de mejor modo que con tus palabras, siempre tan bien dichas... Besos y mordiscos.

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  2. No por leerlas no dejan de ser sabias palabras. Cuánta razón hay en ellas¡
    Pero en fín, son los tiempos que nos han tocado vivir.
    Un abrazo.

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  3. El gran problema es que nos vamos acostumbrando a todo. Y llegamos a la gran enfermedad de la insensibilidad, que no tiene cura.
    Abrazos.

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  4. Hasta la poesìa es màs hermosa cuando no se leen los diarios.
    Y no se trata de no saber, tal vez solo de saber lo necesario.
    Digo...

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  5. Son los tiempos que corren.

    Hay cosas que prefiero no leer.

    Bien escrito, amiga.

    un abrazo.

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  6. Pues dentro d nada, será en una pantalla de ordenador, la prensa escrita desparece a pasos agigantados.
    Besotes.

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  7. Empezar el día desayunando leyendo el periodico puede ser muy informativo pero en estos tiempos no te deja demasiado alegre para afrontar la jornada. Al menos elijamos información pura, las interpretaciones de la noticia mejor dejarlas a cada lector, ¿no?
    Un beso, Neo

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  8. Mónica, debes tener plena confianza que no hay mal que cien años dure.

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  9. Es tremendo. Hay días que más valdría no abrir el teléfono ni poner la tele. Las noticias son de desesperanza y de sangre. Malos tiempos para la lírica.
    Besos

    Salud y República

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  10. Hola Mónica,

    Salvo en circunstancias concretas y especiales, creo que, en general, siempre existe una cierta conexión y relación entre la información ofertada y la demandada.. tanto en lo que se refiere a su cantidad como a su calidad.. Sin dicha relación, sería difícil explicar y comprender fenómenos y comportamientos mediáticos actuales y globalizados, que pueden ir desde la ocultación y la ignorancia más absoluta, hasta la sobreinformación y el sensacionalismo más extremo..

    Si a ello, le añadimos los múltiples intereses, de todo tipo, que buscan la utilización de la información en su propio y exclusivo provecho, la situación fácilmente podría calificarse como caótica..

    Aún así, y a pesar de todo ello, confío en nuestra posibilidad de intervenir en dicho caos, como parte importante e integrante de ese círculo que siempre requiere el proceso informativo..
    Despues de todo, la libertad de expresión es un instrumento relativamente reciente (que ni tan siquiera existe en todos sitios, ni es asumido de la misma manera por todos).. igual sólo estamos a la puerta de la conversión de dicha “libertad de” en una “libertad para”.. y eso supondrá y exigirá un largo y lento proceso por recorrer..

    Un abrazo

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  11. Como siempre muy bien dicho por tu parte, hay días que mejor no saber nada, pero claro está, tampoco se puede vivir a espaldas de la realidad. Yo soy mujer de radio, allí escucho (al menos no veo los descalabros diarios)Después a media tarde, si acaso un resumen de la cadena de 24 horas, y poco más, eso sí leo varios periódicos por este medio, pero solo lo que creo que me puede aportar algo bueno.
    Voy atrasada, la semana pasada tuve muchas cosas que ver en mi ciudad, al estar tanto tiempo fuera, las visitas a los blog están atrasadísimas, por eso no leo ahora tu relato, voy a seguir visitando. Besitos y buena semana.

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  12. Es cierto Neo desayunar con tanta noticia nefasta nos deja sabor amargo. Como ya dicen algunos comentarios lo malo es terminar por acostrumbrarse, esperemos que no sea así. Un abrazo grande.

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  13. Hay diarios que no hay que leer, el efecto es cancerígeno, como vos decís.

    Besos.

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  14. Quizás sea cosa buena retrasar el encuentro con los titulares. Tomar nuestro desayuno con alguna música, mirar el cielo o escuchar los pajaritos. Las malas noticias pueden esperar que estemos fuertes y despejadas para enfrentarlas.

    Besos guapa, veamos si mañana cierro el diario antes de abrirlo!

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  15. Muy buena la metáfora.

    No es por alabar, es así.

    Un saludo y gracias por comentar, Mónica.

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  16. Pues ya somos dos! Yo ya no puedo ni ver las noticias, voy de indignación en frustración político-social!

    Un abrazo bien grande. Trato de volver poco a poco...

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  17. No lea el diario a esa hora vecina, arranque mas tarde, total si la noticia es mala igual se va a enterar.
    Ohhhhh yo consumo endulzante sin calorías!

    :S

    Besos

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  18. Sin que sea mi intención vendarme los ojos ante la realidad, te digo Neo, que muchas veces prefiero un sano ayuno de noticias, al menos para no pasar el resto del día revolviéndome en la náusea. Es que hay cosas que pasan, que francamente son indigestas.

    Besitos al vuelo!
    Gaby*

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  19. Edulcarante insano, al fin y al cabo...

    Saludos!

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  20. Es verdad, es tanto el desencanto de levantarse y leer la prensa....noticias del mundo más nocivas que el edulcorante....
    Muy bien expresado.

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