jueves, 1 de octubre de 2020

ESTE JUEVES, TOTALMENTE FUERA DE LA CONSIGNA...

Esta semana a raíz de la propuesta de Molí, quien nos invita a hacer una reseña de un libro que nos haya gustado (y como las reseñas tradicionales no son lo mío) me he escapado por la tangente y en lugar de eso, me he decantado por una ficción que se emparenta con el tema sólo en el nombre, jaja. Y encima, he rebalsado -lejos- el tope de las 350 palabras sugeridas así que me disculpo doblemente y por supuesto no pretendo ser agregada a la lista porque EN NADA me he ajustado a la consigna. Sepan disculpar!

Igualmente dejo el enlace para el blog de Inma y los invito a leer a los compañeros que sí han sabido responder a la propuesta de este jueves.

=)


(imagen tomada de internet)


LA RESEÑA

Una revista especializada le había encargado una reseña literaria. Se trataba de un libro antiguo y raro. De un autor del que no había escuchado demasiado y cuyo título no le despertaba ningún atractivo. Pero necesitaba el dinero y sin demasiado entusiasmo terminó aceptando el encargo.

Cuando recibió el ejemplar en cuestión, estuvo a punto de reconsiderar la oferta: a primera vista nada en él le despertaba interés como para atraerlo hacia sus páginas lo suficientemente motivado como para disfrutar de su lectura. Anteponiendo su profesionalismo por delante de sus gustos personales, decidió, al fin de cuentas, cumplir con los editores que en él habían confiado. Luego de un frugal almuerzo, se obligó a sentarse en su sillón preferido intentando despojarse de la mala predisposición inicial y lanzándose, resignado, a la lectura de aquel libro ignoto.

Leyó los primeros capítulos de un tirón avanzando por aquel sendero de palabras sin intuir muy bien hacia dónde se dirigía la trama, y ese hecho, en sí mismo, resultó ser aliciente como para seguir pensando en lo leído mientras se dejaba llevar por la duermevela que solía vencerlo a esa hora de la tarde. El  sueño que lo atrapó fue profundo y guiado por las impresiones surgidas de la previa lectura: de la mano de un personaje perfectamente delineado sin necesidad de obvias descripciones, el durmiente logró recorrer en detalle la casona en que transcurriera una infancia marcada por el abandono. Tristes recuerdos enunciados a modo de disculpas iban mostrando cómo -una personalidad de por sí bastante compleja- fue transformándose en una oscura sombra que apenas se reconocía como ser humano. La empatía hacia el personaje principal pronto envolvió al durmiente haciéndole confundir con su soledad. Sus propios borbotones de llanto lo hicieron despertar sobresaltado.

El desvelado reseñador decidió continuar con la lectura aprovechando que había logrado semejante sincronía con el protagonista. Esta vez con decidido interés, se sumergió en la narración que, inesperadamente, giró hacia una temática épica que lo descolocó hasta pensar que se había equivocado de libro. Primero en un paisaje desolado, luego, en una jungla poblada de criaturas fantásticas. La dinámica de los acontecimientos relatados logró enganchar al asombrado reseñador haciéndolo palpitar con cada nuevo encuentro que aquel personaje alcanzaba en lo que parecía ser el cenit de la historia.

Nuevamente el sueño venció al ávido lector absorbiéndolo en los ecos de aquella narrativa inusual. Se sintió irrefrenablemente arrastrado hacia aquellos mundos recién leídos, logrando observarlos sin esfuerzo desde el mismo punto de vista del multifacético protagonista. La emoción desbordante se manifestó en bruscos movimientos que le hicieron caer de su cama. Se despertó en el suelo, agitado y sudoroso pero sumamente satisfecho, sintiendo que había logrado salir airoso de increíbles aventuras.

Así, tendido sobre la alfombra, comprendió que aquel extraño libro no era uno más de los que suelen salir de imprenta. Algo en él lo hacía irresistible y como tal, comenzó a valorarlo.

Sin más dilaciones intentó retomar la historia en donde la había dejado, pero un nuevo detalle extraordinario volvió a descolocarlo: según recordaba el volumen no superaba los diez capítulos, pero luego de haber leído no menos de cinco, aún seguían pendientes más de ocho. Pensó, como es lógico, que se habría equivocado en su estimación y renovadamente entusiasmado se precipitó otra vez en aquellas páginas que tanto prometían.

El tramo que se iniciaba logró captar su atención haciendo que sus pensamientos se hilvanaran sin esfuerzo con las reflexiones que el personaje principal dejara brotar con elegancia e ingenio a medida que iba resolviendo curiosos enigmas y planteos filosóficos. Cuestiones que él mismo  siempre había intuido y jamás se alcanzó a explicar, desplegaban sus afirmaciones en aquellas páginas increíbles abriéndole a su intelecto numerosas aristas jamás imaginadas. El asombro fue dando paso a una indefinible satisfacción intelectual que lo dejó anonadado. El sorprendente libro en cuestión parecía sobrepasar todas sus expectativas, cosa que pronto debería intentar volcar resumidamente en su reseña.

A medida que avanzaba en la lectura, más diverso y sorprendente resultaba ser el contenido de aquel texto que no lograba catalogar ni analizar racionalmente. En forma paralela, mientras más leía, más páginas sin explorar surgían inexplicablemente esperando ser engullidas apasionadamente por quien a estas alturas se había transformado en verdadero fanático incondicional que sólo pensaba en seguir leyendo, sintiéndose cada vez más íntimamente identificado con aquel personaje que había logrado atraparlo con múltiples artilugios.

Varias semanas después, alertada por la gente de la revista que le había encargado el trabajo, la hermana del crítico arribó al departamento del susodicho, cerrado desde adentro y sin señal alguna de su propietario más allá de las infructuosas notas aisladas que dejara antes de desaparecer absorbido por aquel libro desgastado del que nunca alcanzó a hacer una reseña.


22 comentarios:

  1. Onirismo en estado puro. Me ha encantado cómo planteas el poder de atracción d ese libro extraño, que el reseñador emprende a leer por una recompensa. Es realmente atrapado, en cada sueño que le provoca.

    El final es espectacular. Un abrazo

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    1. Te agradezco Albada no sólo por leer un texto bastante más extenso de lo recomendado para una entrada de blog, sino por hacerlo con interés y buena disposición. Un fuerte abrazo y muchas gracias

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  2. Pero sin ajustarte nos has ajustado la forma de ver un libro, no se me ha hecho largo porque he disfrutado cada párrafo de tu historia. Un abrazo

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    1. Me alegra entonces, Ester. Celebró que no te haya resultado pesada su lectura. Un abrazo y muchas gracias por pasar y leer con atención

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  3. Gracias por "irte por la tangente".
    Has conseguido imbuirme en esa "atracción fatal" que tiene la lectura que es capaz de hacerte soñar.
    Besos.

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    1. Jeje a veces no se logra conseguir responder a la consigna y hay que recurrir al ingenio 😁 me alegra que te gustara. Un abrazo y muchas gracias por leer con atención

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  4. A veces suele ocurrir que comenzamos la lectura de un libro y no, nos engancha solo hay que tener paciencia y seguir unas cuantas páginas más para descubrir una verdadera novela. En esa reseña del protagonista parece que le ocurrió algo parecido y al final es para volverse loco, pero segura estoy que descubrió un gran libro . Muy buena relato Neo. Un besote grande.

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    1. Muy amable y generoso tu comentario Campi. Un abrazo y muchas gracias por pasar y leer pese a la extensión.

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  5. Buenísimo, querida Mónica. Creo que has conseguido en nosotros casi lo mismo que le sucede al crítico; tu relato nos ha absorbido y nos ha mantenido en un estado casi sobrenatural… Al menos a mí.
    Mi más sincera ovación.
    Gracias!

    Abrazos enormes, y muy feliz finde 💙

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    1. Jeje muchas gracias Ginebra! Me halagan tus palabras 😁 un abrazo y muchas gracias por pasar y leer

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  6. ¡jajajaja deglutido por un libro!.

    Genial.

    Besotes

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  7. Magnifico el relato, un libro que iba creciendo creo que a medida que se comía al reseñador.

    Muy ingenioso Moni.

    Un abrazo :)

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    1. Jeje gracias Cecy... a veces las musas corren para donde se les ocurre! 😁 un besote

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  8. Excelente relato. Me gusta la manera en que responde al reto, conozco muchos personajes a los que les pasa eso mismo, terminan siendo engullidos por una tarea imposible de realizar. Felicitaciones tienes el don de pintar mundos paralelos, de traerlos a esta realidad.

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  9. Te agradezco mucho tu comentario Hugo. Me alegras que pasaras a leer mis cosas, desde ya, bienvenido. Un abrazo

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  10. no se que decir...si el lector incansable atrapado en un suplicio de Tántalo o el libro que martirizaba a quien se atreva a leer sus páginas, el caso es que he termine ido angustiado y antes de leer un libro antiguo me lo pensaría.

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  11. jaja Rodolfo! nada más alejado de mi intención que desalentar la lectura! jajajaa... la inspiración salió para ese costado esta vez =D. Muchas gracias por pasar y leer. Un fuerte abrazo

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  12. Hola Neo: Un poco exagerada tu salida de tangente. No conozco de nadie que se lo haya engullido un libro; Que haya entrado en él, hasta el punto de olvidarse de hacer al comída. E incluso de pasarsele la hora de comer,tqmbién. Pero de aqui a lo otro, hay una gran diferencia. aún tratandose de un libro de ciencia ficción. Un beso.

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  13. Disculpa Neo:No pienses que me he escondido detras de un anónimo. pero era la foRma de enviarte el comentario MONTSE.

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  14. Hola monte! jaja claro que no podrías conocer a nadie que haya pasado lo del relato! jajaj...de otro modo no sería ficción!
    Un abrazo y gracias por pasar y aclarar tu anónimo. Ya me estaba intrigado quién eras
    =)

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