viernes, 22 de mayo de 2009

OTRA REEDICIÓN (una historia real)





A veces algunas vidas resultan ser la excusa para que se desencadenen historias dignas de ser contadas.

Hoy mismo me enteré de una que me resultó sumamente especial y emotiva. De esas que parecen ser parte de un guión de telenovelas, pero en este caso todo es muy cierto.

Hace poco conocí a alguien de quien me hice amiga y hoy me contó la historia de su madre.

Resulta ser que esta mujer estuvo casada por muchos años con el padre de sus cinco hijos, familia sencilla y tradicional y compartían su casa con su propia madre, anciana ya.

Estando ya casados los hijos y teniendo varios nietos, la señora de 65 años enviuda. Tiempo más tarde muere también su madre, por lo que la mujer queda viviendo sola.

Un primo hermano muy querido, un verdadero tío para sus hijos, siempre presente a pesar de estar viviendo en Australia, llega de visita, como solía hacerlo de tanto en tanto.

También él recientemente viudo; después de toda una vida manteniéndolo en secreto, decide de una buena vez (no habiendo ya impedimento ni pudor que lo limite) confesarle su amor a esta señora a quien nunca se le ocurrió mirarlo de otra manera que no fuese la de casi un hermano.

La noticia la sorprende y en un principio hasta la incomoda, pero este hombre, fiel enamorado de toda la vida consigue poco a poco hacerle cambiar la perspectiva.

Así comienzan a salir a tomar un café, ir al cine, compartir salidas a modo de noviazgo. La nueva relación que van tejiendo es muy sana y los reconforta. Se sienten muy felices.

Al poco tiempo, él debe volverse a su país, obligado por motivos de trabajo a ausentarse dos años más. Mantienen contacto telefónico y por correo y ambos se dan cuenta que el tiempo que deberán estar separados les resultará insoportable.

Así que el hombre regresa para buscarla. Antes de partir, deciden casarse formalmente, sin grandes festejos pero con la familia reunida, que los respalda.

Al poco tiempo de vivir allá, lejos de sus hijos y en un país hasta donde el idioma le resulta complicado, la señora le comenta por teléfono a su hija que nota al hombre algo distante y decaído, sospechando que quizás se ha arrepentido del paso que dieron.

Lejos de ser así, descubren que el motivo de ese cambio es una enfermedad irreversible que avanza a pasos agigantados. La mujer debe manejarse allí, tratando de sobrellevar la enfermedad de su primo-esposo de la mejor manera posible, acompañándolo sola en ese difícil trance que termina con su muerte.

Sin nada ya que la retenga en Australia, la mujer retorna para instalarse nuevamente aquí, dos veces viuda en pocos años, ahora nuevamente sola, junto a sus hijos.

Me quedé pensando en lo raro del destino de esa pareja, que estuvieron cerca toda una vida, él con un amor que le perduró desde siempre. Paciente y digno hasta que le vida le ofreció el momento propicio para abrir su corazón y confesarle todo lo que sentía por ella.

Y ella con más de 65, animándose a recomenzar y a vivir la aventura que se ofrecía, dispuesta a arriesgarse a pesar de lo condicionante del parentesco y de los prejuicios que sobre ese aspecto tenía.

Nada de eso los detuvo y al contrario decidieron apostar por lanzarse a los brazos de la felicidad que quizás, tardaron mucho en conocer. Les duró poco, lamentablemente, pero quizás, por lo íntegro de ese amor, la vida les otorgó una poco común oportunidad que no muchos tienen: conocer el amor de la madurez, las delicias del enamoramiento cuando ya otros hubiesen estado pensando en el retiro.

Creo que efectivamente hay vidas que merecen ser contadas, no a causa de grandes sucesos o aventuras peligrosas, simplemente por la manera en que se encara lo bueno que el destino tiene para ofrecernos.

Nunca es tarde cuando se decide hacer lo que realmente se quiere. Siempre puede haber una segunda oportunidad, aunque sea muy breve, y es bueno animarse y arriesgarse.



13 comentarios:

  1. UNA HISTORIA MUY EMOTIVA, REAL Y TRÁGICA POR LA MANERA EN QUE TERMINÓ.SOLO ES CUESTION DE PREGUNTARSE, SI NO ES PREFERIBLE ESO ANTES QUE SER UNA PERSONA IMPERMEABLE A LOS SENTIMIENTOS.
    BESITOS DE TU AMIGO EL GALÁCTICO.

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  2. Hola!!

    Una Gran historia de amor!
    Soy de las que pienso que en la hora suprema solo nos arrepentimos de lo que no hicimos..

    Un abrazo

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  3. Hola Neo
    Pienso que sí, que merece la pena
    , que nunca es tarde para nada si es que realmente lo deseamos hacer.
    Un abrazo y buen fin de semana.

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  4. Una historia grandiosa, la vida da oportunidades y esta Señora la ha sabido aprovechar muy bien, es un ejemplo, para quienes a veces creemos que nada mas puede pasar.
    verdaderamnte grandiosa.
    Me ha encantado leerla y sobre todo saber que es real.
    Gracias por compartirla.

    Besos.

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  5. ne0, 0 siempre es buen0 mantenerse y quedarse...p0r am0r n0 m emuev0 ni de mi casa...
    es mi punt0 de vista, clar0.
    per0 l0 que la vida es, direle a una mejicana que se pase p0r aqui, pues anda en desvari0s am0r0s0s y quiere salir a ver...curi0s0 n0?
    gracias, ne0.

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  6. Me gusto mucho , escribes cosas bellisimas!!.
    Me gusto mucho la historia...!

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  7. Una historia triste pero con algo de esperanza también; siempre se está a tiempo de ser un poco mas feliz, hay que animarse, por lo que dure una semana, un año ... nunca se sabe.
    Bien por la señora que se animó! y bien por el también que pasó el último tiempo con su amor.
    besos vecina!

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  8. Qué pena que haya durado poco tiempo, pero lo que vivieron juntos debe de haber sido apasionante. Como la vida da tantas vueltas, a lo mejor llega una tercera oportunidad, por qué no?
    Muy interesante. Te dejo un fuerte abrazo.

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  9. Me haz conmovido con esta historia de amor,si bien no tiene un final feliz, dado el poco tiempo compartido, siento que debe haber sido maravillosa.
    Comparto plenamente el arriesgarse a una segunda oportunidad....nunca es tarde.
    Un beso y te espero por mi casa, encontraras un regalo de fin de semana.

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  10. Bella y triste historia, tengo una amiga a la que le ocurrió algo parecido. Yo creo que nada es casual, y esa relación si bien lastima a la persona que queda, permitió que el que tenia que partir pudiera ser feliz, aunque tan sólo fuera unos momentos y eso es magnifico.
    Gracias por visitarme.
    Un abrazo.

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  11. Conocí esta historia por ti y pensé: esa es la actitud!
    Y hoy al releerla vuelvo a pensar lo mismo.
    Y me digo a mi misma: por favor, recuerda esta historia para que no se te olvide que esa es la actitud!

    :D


    Un beso


    Lala

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  12. Una historia con mucha ternura. Es cierto que nunca se sabe cuando y de que modo aparecerá el amor. Es una verdadera pena que para ellos fuese tan efímero, aunque en algunos casos, la intensidad cuenta más que la cantidad.

    Por cierto, no se si te lo dije ya, pero esta tarde me llegó en un fogonazo el título de la película aquella sobre tu relato del niño que pintaba y la niña. La de la mansión con las mesas del banquete en el jardín abandonadas.

    Pues la peli en cuestión es "El embrujo de Shangai". No es igual, pero me la recuerda muchísimo.

    Un abrazooo

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  13. Hay historias reales que superan la ficción. No siempre es fácil atreverse a subir al tren una vez casi en marcha pero si no se intenta quizás nos perdamos el viaje de nuestras vidas.
    Un abrazote cielo : )

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