jueves, 7 de mayo de 2026

CADA JUEVES, UN RELATO: INTELIGENCIA ARTIFICIAL O ESTUPIDEZ NATURAL

 Me sumo con esta historia distópica a la propuesta juevera de esta semana. Pasar por el blog de Luferura quien nos conduce en esta oportunidad.



MÁS ALLA DEL DOMO


Acostumbrados a no pensar, los humanos del Domo súper industrializado, fueron perdiendo toda su capacidad analítica. Se transformaron masivamente en seres básicos, individualistas, lobotomizados, sumisos y predecibles. Constituyeron un rebaño perfecto de criaturas vulnerables y sin criterio.

Incompetentes a la hora de hacer y decidir por su cuenta, dejaron de actuar por instinto para transformarse en simples repetidores de instructivos prediseñados, masivas pautas elaboradas a partir de experiencias anteriores y regurgitadas sin mayor criterio por inteligencias artificiales que -poco a poco- fueron reemplazando el intelecto humano en todo tipo de tareas. Creadas con el objetivo de alivianar su esfuerzo, lejos de hacerlo, las máquinas se convirtieron, en la excusa de su prescindencia.

Sólo se toleró la injerencia masiva del factor humano como agente consumidor: constantemente se alimenta la ilusión de nuevas necesidades, nuevos cánones estéticos, mayores lujos y avances tecnológicos para justificar que el aparato de poder económico garantice su supremacía y el consumismo ciego siga sosteniendo su dependencia.

Afuera del domo, en cambio, los excluidos, originariamente desechados por la ultra tecnificación, expulsados por sensibleros, excéntricos y problemáticos, aprendieron a sobrevivir afuera de aquella burbuja de simulacro, manteniendo con la naturaleza un vínculo orgánico  y sostenido. Lograron adaptarse a partir de las experiencias de sus ancestros, apuntalándolas por sus propias innovaciones. No mataron sus instintos ni su creatividad, ni menospreciaron el valor del propio esfuerzo o de los lazos de pertenencia. Se adaptaron, se alentaron, se integraron. Se esmeraron en ser ¨mejores humanos¨. Superaron cada obstáculo replanteándolo como un nuevo desafío, sin dejar de lado la empatía con sus semejantes y el entorno. Lograron reinventarse una civilización propia, ajena a aquella originaria de la que fueron expulsados y a la que, esperan, jamás volver.

Con toda esa información, el primer humanoide programado como agente de avanzada dio inicio formal a su misión. Camuflado perfectamente, tanto en su apariencia como en su lenguaje gestual y discursivo, la unidad de IA SPY 1512 de última generación abandona la gran burbuja en forma sigilosa para infiltrarse subrepticiamente entre las líneas enemigas. Aparentando ser una de ellos se mezclará con los rebeldes antisistema buscando detectar sus puntos vulnerables. Después, argumentando a favor o en contra de cualquier causa disruptiva, alimentará las dudas, sembrará las discordias y exhortará a ambos bandos a enfrentarse alegando motivos irreconciliables. Una vez desatada la pugna y dejada de lado la búsqueda del consenso, la naturaleza humana hará lo suyo y el camino hacia su total extinción estará nuevamente encarrilado, aún más allá del Domo.