Me sumo con esta carta a la convocatoria juevera de esta semana. Más aportes en lo de Tracy.
Rosario,
19 de marzo de 2026
Papá:
Hace
tanto que no escribo una carta (sobre todo una tan íntima como la que pretendo)
que he dudado cómo encabezar ésta.
Pese
a que hace mucho que te fuiste, cada vez que paso frente a al retrato tuyo que
se halla justo al lado del de mamá en el living de mi casa, siento sus presencias,
por lo que nunca en todo este tiempo me he sentido tan huérfana como en un
primer momento creí quedarme. Cada vez que veo algo que sé que te gustaría o
recuerdo que disfrutabas, renuevo tu cercanía y el tiempo pasa a relativizarse
más allá del calendario. Sigue existiendo fuertemente todavía ese vínculo que
celebro y restablezco cada vez que con naturalidad te recuerdo.
Me
alegra saber que pude, en la medida de lo que surgió, proponerte momentos en
los que te sentí feliz, descubriendo y disfrutando cosas que innovaron tu forma
de percibir el mundo. Tu blog es un ejemplo. Te lo abrí como regalo cuando
cumpliste 90 años y desde allí lanzaste tus letras antes contenidas en manojos
de papeles encajonados. Fue bueno para ambos y sé que aún revuelas sobre tus
palabras cuando de vez en cuando las releo o descubro que algún nuevo lector ha
disfrutado de ellas. Me felicito por la idea que tuve y tanto festejaste. Tu
asombro por comprender la cercanía que esa puerta virtual significaba aún queda
fresco en mi memoria y me hace reivindicar los momentos compartidos alrededor
del teclado, mientras transcribíamos juntos tus borradores, garabateados con
entusiasmo e inspiración surgida de tus pensamientos y experiencias. Allí
están, aún vitales, para quien quiera leerlas y compartir, quizás, la reflexión
que sembró en tu alma el paso del tiempo y las vivencias.
Papá,
gracias por estar aún, más allá del retrato que reaviva tu recuerdo.
P. D
necesitamos valientes que se ofrezcan para anfitrionar próximos jueves.


Cartas que se tienen en el alma y palabras que están presentes cada vez que nos acordamos de ellos, o, como tú dices, miras ese cuadro y en sus ojos ves que te hablan. Muy bonito recuerdo; no conocí a tu padre en el blog, pero pasaré, ya que dejas enlace a visitarlo. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarSolía participar de los jueves, Campirela. Su blog fue muy importante para él en esos años. Un abrazo y muchas gracias por pasar por alli
EliminarTão linda tua carta,Campi e nela o carinho a certeza que ele está sempre contigo, ao lado de tua mãe e ainda mais pelo blog que está bem vivo e alimentado com as poesias dele! Adorei! beijos, tudo de bom,chica
ResponderEliminarMe alegra. Muchas gracias Chica. Un abrazo
EliminarNo sabía lo del blog de tu padre, que bonitooooo.
ResponderEliminarTe agradezco mucho que hayas participado y con una. Carta tan verdad.
Un besazo
Tracy, quizás no lo recuerdas, pero solías comentarle cuando participaba de nuestros encuentros jueveros. Un abrazo
Eliminar¿Pero sabía yo que era tu padre?
EliminarEs que no recuerdo nada.
Lo siento.
Y eso de que le regalaras un blog... MARAVILLOSO
Creo que fue muy buena idea, si.
EliminarAmiga Mõnica, boa noite de paz"
ResponderEliminarQue maravilha seu pai ter tido um blog a lhe acarinhar sua alma enquanto vivo e que você o alimenta com amor e saudade!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Fue una suerte poder hacerlo. Le dio muchas alegrías. Un abrazo Roselia. Gracias
EliminarQue amravilha Mônica, voce ter podido criar um espaço para o bom pai registrar seus escritos para o mundo absorver seus sentimentos do mundo.
ResponderEliminarLinda carta com ternura amiga.
Vou conhecer o blog do pai.
Carinhoso abraço e feliz fim de semana.
Me alegra haberlo hecho. A veces, con poco, se hace mucho. Gracias por leer. Un abrazo Toninho
EliminarFui seguidora en su blog y disfruté de sus escritos, tengo la tarjeta navideña (las que tu nos regalas) en la que aparece el, entiendo tu carta y espero que le llegue de algún modo. Un abrazo
ResponderEliminarTengo la convicción que así será. Muchas gracias Ester. Recuerdo con qué ilusión esperaba el tema semanal y los comentarios. Un abrazo
EliminarComo tengo bastante tiempo, te prometo que voy a leer el blog de tu padre.
ResponderEliminarNo lo conocía y lo siento...
La sensibilidad y el amor a la escritura, también se heredan
Besos.
Muchas gracias Juan. Coincido. Un abrazo
EliminarQué bonito lo de compartir un blog, no lo conocía.. Gracias por compartirlo
ResponderEliminarUn abrazo
Fue un acierto que celebro haber logrado. Muchas gracias Beauseant
EliminarHola, yo tampoco recuerdo el blog de tu padre, y te prometo que voy a leer algunas cosa pues también tengo bastante tiempo . Un abrazo
ResponderEliminarEl intervino por unos tres o cuatro sños, quizás antes de que te asomarse por aquí, Chelo. Muchas gracias
EliminarHola Mónica,
ResponderEliminarUna carta sentida, un recuerdo imborrable y nos dices algo que creo que es muy importante que es la permanencia de esos vínculos. Ese blog que abriste los refuerza y nos permite a los demás conocerlos.
Un saludo
Cierto. Pensé que dejándolo siento, seguiría en cierta forma, presente. Un abrazo y muchas gracias por leer Luferura
EliminarTu carta se sostiene sobre una emoción serena y profunda: no es un lamento por la ausencia, sino una celebración íntima de la permanencia. La voz que escribe no habla desde la herida abierta, sino desde una aceptación madura en la que el recuerdo se convierte en una forma de presencia.
ResponderEliminarHe visitado su blog y leído algunas de sus participaciones, Eduardo dejó su legado y se nota su cariño.
Un abrazo grande.
P. D. Desde septiembre 2025 aún no he podido dejar el tratamiento que me obliga a no comprometerme como anfitriona hasta que no logré recuperarme.
De veras te deseo una pronta recuperación, Nuria. Disfrutando de tus palabras, emociones y compañía. Un fuerte abrazo
Eliminarcómo nunca se van, verdad ?
ResponderEliminarMientras los recordemos, seguro que no. Un abrazo, Rodolfo
EliminarCuando a mi padre mi madre le leía las cosas que yo escribo, una vez lo vi llorar.
ResponderEliminarQué emoción!
ResponderEliminarGracias por compartir Buscador. Un abrazo
Qué regalo tan maravilloso le hiciste a los 90 años. Me ha conmovido imaginaros a los dos frente al teclado, rescatando esos "manojos de papeles encajonados" para darles una vida eterna en la red. Es precioso cómo ese blog se ha convertido en un puente que sigue vivo, permitiéndote reencontrarte con él en cada relectura. Una forma de ser hija (y editora de memorias) realmente admirable.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Muchas gracias. Siempre me felicito por haberlo conseguido. Un abrazo Onminayas
EliminarEn un escrito desde los adentros una se emociona con tan hermos carta, Gracias por compartie tus sentimientos.
ResponderEliminarNo sabía que tu padre tenía un blog. Para la Semana Santa, creo que lo podré leer. Debe ser algo muy especial.
Me alegro haber compartido la convocatoria con vosotros. Guardo muy gratos recuerdos de JUEVEANDO.
Agradecida por tu comentario en mi blog.
Un beso.
Siempre es grato reencontrarse, mari Carmen. Muchas gracias por tu visita
EliminarHola Mónica, que bonita carta, me gustó saber que le diste la posibilidad de un blog a tu papá y que disfrutó de él, pasé a visitarlo ya que diste la posibilidad de hacerlo, realmente creo que ha sido maravilloso para el y para vos.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Así gue, Patri. Me alegra haberlo hecho. Un abrazo y gracias por pasar a visitarlo
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