jueves, 27 de abril de 2023

CADA JUEVES, UN RELATO: LA PRIMERA NOCHE DE AMOR DE LA HUMANIDAD (respondiendo a Galeano)

 Con un texto algo extenso (no supe acortarlo) me sumo a la convocatoria juevera que nos deja Tracy desde su blog. Dar clic aquí para leer todos los relatos.



La gran-gran- gran abuela nos contó aquella vez cómo fue en realidad el asunto. De improviso las nieblas de su cabeza se disiparon y logró evocar junto al fuego, aquel lejano día en que todo se precipitó entre ambos –los DOS PRIMEROS- provocando después nuestros orígenes.  

Según nos narró, poco y nada de lo que en verdad sucedió fue tal como nos llegó de boca de los mayores, ancestros fundadores de nuestra estirpe. Lo que ella nos dijo fue algo bien distinto, sutil, pero radicalmente diferente al cuento que nos vienen repitiendo los hombres del clan, sembrando en nosotras -las mujeres- la culpa y el arrepentimiento a causa de lo que tildaron como “pecado original”. Según nos contó, no había por ese entonces ningún mandato impuesto sobre el natural impulso humano de conocer y probar. No existían la culpa, la vergüenza, ni el sometimiento.  Ambos –los DOS PRIMEROS- sin conocer del otro la existencia, eran libres, vagando por su cuenta poniéndole nombre a las cosas con las que se topaban y en función de ello experimentaban y sentían. El día en que se encontraron frente a frente fue muy especial: algo desconocido comenzó a latir en sus corazones sintiéndose por primera vez completos. A partir de ese momento, jamás se separaron, continuando juntos la exploración y el aprendizaje.

El tema con la serpiente fue absolutamente casual. Ella estaba distraída junto a un árbol de bellos frutos pensando qué nombre resultaría ser más apropiado para bautizarlo, cuando sintió que algo frío se deslizaba entre sus piernas. Por ese entonces, el gran-gran-gran abuelo andaba particularmente interesado en los animales que no tienen patas, por lo que, al ver que el extraño ser se arrastraba por los suelos, inmediatamente la abuela lo llamó. Ambos observaban curiosos como el extraño bicho trepaba por el tronco del árbol, contorneándose entre los frutos. De improviso, uno de los más maduros cayó desde lo alto junto a ellos. La abuela lo alzó y sosteniéndolo del cabo lo mantuvo suspendido frente a sus ojos. Mientras los inexpertos jóvenes admiraban el brillo y el tamaño de la fruta recién descubierta, algo dentro de ellos los impulsó -al unísono- a morderla con enjundia.

A partir de ese instante, todo se les mostró diferente. Fue como si un velo se hubiera caído de ante sus ojos y su capacidad de comprensión se hubiese potenciado junto con la complejidad de sus sentidos. Según nos contó la gran-gran-gran abuela, no fue nada culposo lo que sucedió después entre ellos, surgió tan natural y pleno como la más excitante aventura, disfrutando descubrirse con cada caricia. Pero por alguna razón, después de aquella noche, comenzaron a sentir que estaban en falta. Que algo indebido habían hecho ya que la inocencia con la que hasta antes se habían manejado dejó de existir, dando paso a la responsabilidad de velar por su futuro y su descendencia.

Se sintieron frágiles, limitados, imperfectos. Tuvieron miedos que buscaron disimular creando un orden de castigos y culpas. Se adjudicaron potestades, supremacías que nada tienen que ver con aquel inicio idílico que alguna vez disfrutaron y que en nada se parece a esto que, con los años, los hombres construyeron.

La gran-gran-gran abuela quiso advertirnos, aprovechando el momento lúcido que el destino le daba, que todas esas falsas historias nacieron para afirmar la autoridad de quienes desde entonces sólo nacen del seno de quienes denigran.


miércoles, 19 de abril de 2023

CADA JUEVES, UN RELATO: Un encuentro en el maraverso

Me sumo con este relato a la propuesta juevera de esta semana, intentando sumergirme en el especial universo nacido de la imaginación de nuestro amigo Demiurgo de Hurlingham. Les invito a leer todos los aportes, aquí



Mi inspiración: El historietista

Gira y gira la cucharita formando trazos con la espuma sobre el café que ya está frio. Mientras lo hace, su mirada se pierde en la esquina que se abre hacia él por los dos ventanales que enmarcan la vieja puerta del bar al que suele escaparse a esa hora, intentando alejarse lo más posible del infortunio de trabajar en lo que no le gusta.  No mira nada en especial, sólo se deja llevar esperando algo que lo sumerja en la fantasía que a veces lo traga, como fagocitándolo, hacia un mundo de ensueños en donde se siente verdaderamente vivo.

Es guionista e ilustrador -o pretende serlo- y el trajinar de la vida real no le da tregua, arrinconándolo en la obligación de no ser más que un empleaducho del montón que dibuja y escribe por encargo sobreviviendo con lo justo. Pero allí, en aquel mundo paralelo donde a veces cae sin proponérselo, el oscuro historietista logra alcanzar niveles extraordinarios, pudiendo ser parte importante de un universo de misterios e intrigas en donde la lucha por la vida suele resolverse a golpes y conjuros. Entre oráculos, villanos enmascarados, heroínas voluptuosas, monstruos varios y certeros trazos definitorios salidos de su pincel, siente que la realidad virtual se transforma en algo palpable y excitante.

Mientras Manolo va de acá para allá llevando cafés con medialunas, el resignado historietista despunta el vicio caricariturizando parroquianos: el gordito de lentes que se pierde entre las hojas del periódico, el flaco canoso que no para de hablar por su celular haciendo gestos ampulosos, la vistosa morocha que ensaya sus poses seductoras aprovechando el espejo sobre el mostrador, el perpetuo gesto de asco de la vieja sentada frente a su mesa… todos bosquejados dentro de la misma servilleta.

De improviso, el sopor. Esa leve ensoñación que llega como otras veces, sin que se sepa bien el por qué. Su cabeza apenas recostada sobre la pared y los ojos entrecerrados, como extasiados, mientras atraviesa el umbral de ese Plano Onírico donde siente que encaja mucho mejor que aquí, donde debería pertenecer. Por fin, se siente liberado. Ávido, mira su alrededor buscando provocar el acontecimiento. Se concentra. Delinea mentalmente la silueta felina, el rostro seductor, los labios húmedos… ¡La consigue! Duality avanza hacia él, decidida a celebrar el reencuentro.


miércoles, 12 de abril de 2023

CADA JUEVES UN RELATO, DE NUEVE SILUETAS, ELIGE UNA

 Me sumo con este texto a la convocatoria juevera de esta semana que nos deja Myriam desde su blog. Dar clic aquí para leer todos los aportes.



LA SILUETA DEL GATO

El gato filósofo mira la luna naranja con devoción. Piensa que su encanto velado es más que su belleza aparente -que, en ciertas noches de atmósfera mágica y cielo estrellado, alcanza su máxima expresión-.

De veras cree que hay un gran poder oculto en esa presencia astral observándolo todo desde lo alto. Mucho de sabiduría. Serenidad de ancestro que ha alcanzado el conocimiento más allá de lo que nuestra pequeñez imagina. De ahí su éxtasis al contemplarla al final del día mientras ella asciende hacia el cenit de su recorrido para luego sufrir la sutil transformación que la lleva a fundirse con el alba en el momento justo en que el primer rayo de sol quiebra la negritud.

Cuando cae en esos trances, el felino no piensa en nada que no sea trascendencia. Se olvida de sus dueños, de los techos de chapa, de las persecuciones tontas. Se pierde en las rutas estelares que percibe infinitas. Medita y se deja llevar por las ensoñaciones hacia un futuro incierto o hacia el pasado melancólico. Se entretiene en descifrar las señales secretas que le envían otras almas con el parpadeo de las estrellas. Logra comprender el significado íntimo que toda esa magia le otorga a su simple vida gatuna. Se percibe al fin dentro del universo.

La silueta del gato en la rama se recorta con nitidez sobre el disco noctámbulo sin que el felino tenga conciencia de ello. A la vista de quien sepa observar, su figura resulta ser esencial en el paisaje de la noche.


miércoles, 5 de abril de 2023

CADA JUEVES UN RELATO: GRATITUD

 Me sumo con este breve texto a la convocatoria juevera de esta semana. Para leer todos los relatos, pasar por el blog Lugar de Encuentro, de María José.



GRATITUD

Estaba el viejo amargado en un rincón quejándose de todos los achaques con los que -decía- la vida se había empeñado en castigarlo en sus últimos años. Otro viejo, más sabio y empático, quiso hallar la forma de entusiasmarlo en alguna tarea que le cambiara la perspectiva frente a lo inevitable y le sugirió llevar una libreta en donde cada tarde anotarían juntos, luego de recordarlo lo más pormenorizadamente posible, alguna cosa bella u amada por la que se mereciera dar gracias al destino. Al principio el amargado se negó por considerarla una actividad estúpida e inútil, pero después, ya que era poco lo que tenía por hacer entre comida y siesta, decidió dejarse llevar por la nostalgia y logró rescatar del arcón de sus recuerdos más de una historia bella que revivió en detalle mientras con dedicación iba anotando primorosamente cada buen recuerdo que volvía a paladear. Tímidamente primero, con más entusiasmo después, a medida que pasaban las tardes juntos ambos viejos fueron enumerando una larga lista de hechos y sucesos vividos que consideraron motivo más que suficiente para sentirse agradecidos luego de un largo trajinar.


sábado, 1 de abril de 2023

ILUSTRACIONES RELATADAS- CIERRE DE CONVOCATORIA

 


Agradeciendo a tod@s quienes de una u otra manera se sumaron a esta nueva convocatoria juevera y recomendando repasar la lista de participantes para leer a los rezagados, doy formalmente por finalizado este grato encuentro que me ha tocado conducir. Le doy entonces el pase a María José, quien desde su blog Lugar de Encuentro, será quien nos proponga tema y nos conduzca la próxima semana.