domingo, 28 de julio de 2019

CIERRE DE LA CONVOCATORIA

Agradeciendo a tod@s quienes se sumaron narrando, leyendo y/o comentando, doy por cerrado este encuentro juevero sobre HISTORIAS DEL MOULIN ROUGE y cumplo con darle el pase a la querida Dorotea, quien propone el nuevo tema desde su blog. Los invito a participar.
Además, aprovecho para despedirme, ya que estaré ausente por unos días.
Que tengan una muy linda semana!

jueves, 25 de julio de 2019

HISTORIAS DEL MOULIN ROUGE

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HISTORIAS DEL MOULIN ROUGE

Luces de colores irreales quiebran la penumbra del Moulin mientras la música bulliciosa insiste en hacer olvidar los pesares y los miedos de quienes acuden allí, disimulando con glamour sus soledades tras la bohemia y la fantasía.

Como máscaras, sus rostros dibujan gestos exagerados de fingidas alegrías. Sus sueños inalcanzables se diluyen bajo el sopor del alcohol que unifica tanto a ricos como a pobres, hastiados todos de sus vidas chatas de horizontes imprecisos. Cada quien con sus defectos carga a cuestas el desasosiego por las quimeras perdidas y todos se vuelven añil, humo, rouge, luces, juegos y mezquindades rehuidas.

En la noche y por refugio de unas horas, las personas se reinventan un destino, aunque bien saben todos que al salir nuevamente el sol cada vida retomará su fatídica rutina. No es magia real o paraíso deseado lo que hallan bajo los fulgores centellantes, sólo es una apuesta a la ilusión, una breve reconciliación con las mil promesas incumplidas.  

Entre tantos, un tullido, quizás el de apariencia más insignificante, desde su mesa observa con ojo sensible y sosegado el impiadoso transcurrir de solitarios buscando su puñado de amor entre lentejuelas y fatuos fuegos vanos. Todos se saben vulnerables dentro de ese juego, pero sólo muy pocos, como él, se animan a descarnar con sincera misericordia el verdadero rostro de la bucólica nocturnidad que pueblan tantos locos, artistas y descastados errantes.  


Para leer más relatos inspirados en las pinturas de Toulouse, ver la entrada anterior

domingo, 21 de julio de 2019

PROPUESTA JUEVERA PARA EL 25 DE JULIO

Hola a tod@s!

Nuevamente me toca conducir un encuentro juevero y esta vez se me ha ocurrido buscar inspiración en la obra del genial Toulouse Lautrec, en los lugares del Paris del SXIX que retrata, sus personajes, sus historias (ficticias o reales), en fin, lo que les surja a partir de las magnificas imágenes que aquí les dejo. Espero les entusiasme la idea y surjan muchos relatos.

Como siempre, traten de no pasarse de las 350 palabras, me avisan a partir del miércoles para enlazarlos y recuerden mantener la reciprocidad de comentarios. 

Que tengan una buena semana.



HISTORIAS DEL MOULIN ROUGE

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jueves, 18 de julio de 2019

ESTE JUEVES, METAMORFOSIS

De la mano de Alberto V nos llega la propuesta de esta semana, quien nos convoca a hablar de mutaciones y metamorfosis. Dejo aquí mi humilde aporte, a la vez que los invito a leer todos los textos enlazados desde su blog.




METAMORFOSIS INDESEADA

Si es cierto que los humanos renuevan íntegramente las células de su cuerpo cada siete años, a esas alturas, él lleva ya realizadas varias “mudas”. Más de las que quisiera su pretendida imagen de juventud, sin dudas. Pero no sólo es exterior el profundo cambio que viene experimentando.

La íntima metamorfosis que paulatinamente ha venido sufriendo abarca algo mucho más preocupante que las arrugas que luce en sus sienes o la desaceleración de sus movimientos matutinos. Se nota en la disminución de su capacidad de sorpresa, en el poco entusiasmo que le genera tener que alistarse para salir de repente, o para tomar decisiones improvisadas, por ejemplo, tal como lo disfrutaba en sus años de irresponsable adolescencia.

Pero sin dudas lo que más lo angustia es descubrirse con reacciones hasta ayer inimaginadas para alguien progresista y de avanzada -tal como él se definía- argumentando con arcaismos que, desde que tiene memoria, asocia con la intolerancia y la estrechez de criterio y hoy -sin que lo advierta hasta ya soltada la frase que lo delata- afloran de su boca con pasmosa naturalidad. 

Tristemente cae en la cuenta que, con el correr del tiempo, se ha convertido en lo mismo que antes le irritaba, no comprendía y ambicionaba combatir.

miércoles, 10 de julio de 2019

(con algo de adelanto) ESTE JUEVES UN RELATO: CALOR, CALOR, CALOR

Esta semana Moli nos convoca desde su blog a escribir sobre calores, justo cuando aquí en el sur venimos soportando los días más fríos del año jejeje. Para sumarme a su propuesta, desempolvé y remocé un viejo escrito que alguna vez publiqué. Espero les guste.
Para leer todos los textos, dar clic aquí.






Ardiente. Implacable. El sol en su cenit hace desaparecer la sombra de su persona, único atisbo de vida en aquel desierto candente sin verde ni sombras. Su cabeza arde como una brasa haciendo que sus pensamientos se mezclen, imprecisos y torpes, en su mente perturbada. Sus pies, agotados de andar, van dejando surcos cada vez más serpenteantes sobre la arena tórrida. Su sentido de la orientación ya ha caído vencido ante la enormidad de un horizonte que se extiende ante él sin confines, sin irregularidades, sin puntos de referencia.

Guarda en una botella el último sorbo de agua preservándolo para cuando sienta inminente la cercanía de la muerte. Piensa, sin embargo, que lo mismo da que lo beba en ese momento o aguarde en cambio hasta no dar más… es tan poco lo que queda que no es suficiente más que para humedecer su garganta de yesca. Percibe con claridad cómo se le van secando los globos oculares mientras los granos de arena se clavan en ellos como aguijones. Su vista se le va nublando al punto que todo se diluye sin formas en medio de una blanda nada blanquecina. Intenta en vano alistar el resto de sus sentidos como último recurso para ubicarse. Agudiza el oído, el olfato, buscando percibir alguna señal que lo guíe, que le dé esperanzas, pero nada identifica en el inconmensurable infierno en que siente que se calcina.

Al fin, derrotado, cae sobre sus rodillas que se despellejan lentamente en la arena en que se hunden. Ni fuerzas tiene para gritar. Ni saliva queda ya en su boca. Presiente que será esa la caída de la que ya no podrá recuperarse y se resigna al fin a beber, ávido, ese último trago que guardaba como postrero tesoro. Lo apresura sin paladear. Ni siquiera alcanza para eso.

Se entrega ya sin quejas, extendido sobre la arena, agotado y sofocado. Siente que el mundo se funde a su alrededor sin que pueda hacer nada para evitarlo: hasta sus recuerdos se derriten junto con él sobre aquel infierno dorado.

Imprevistamente, cuando piensa que ya está muerto, un fuerte tirón zamarrea uno de sus hombros mientras una voz familiar le conmina a levantarse:
 -¡Te lo dije!... ¡te advertí que no salieras a caminar por la playa al mediodía… ¡y menos sin sombrero!-