martes, 31 de diciembre de 2013

TWINKLEGIF

En estos días han activado una aplicación del Google para agregar efectos gifs a las fotos. Sin que lo hubiese advertido, varias de las últimas imágenes subidas a uno de mis otros blogs fueron modificadas con esa aplicación y me llegaron a mi casilla de notificaciones. Se trata de mi arbolito y algunos adornos navideños que armé en mi casa.
Fue un lindo regalo que quiero compartir con todos desde aquí, en ésta que será la última entrada del 2013 de este blog.

¡Que el año que se inicia en breve nos depare a todos alegrías y gratas sorpresas! 
¡Nos encontramos después de las fiestas!



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lunes, 30 de diciembre de 2013

CASI AL FINAL DEL AÑO, UNA REEDICIÓN




APARIENCIA TRANSITORIA
(un delirio con S,C y Z)

Saber,
a veces es un suplicio.
Sentir,
no siempre es
certero incentivo
de terso virtuosismo.
A veces
los sentidos
nos azuzan,
nos incendian,
nos traicionan,
nos sojuzgan…
Resultamos ser
inciertos seres
de trazo transitorio,
circunstanciales sombras
que perecen
sabiendo siempre
la cierta conclusión
de su propia travesía.
Y en ese transitar
de aprendizajes
y prestas ilusiones,
la sensualidad
de las apariencias
nos confunde
lo sustancial
con lo ficticio y
apenas accesorio.

martes, 24 de diciembre de 2013

ESTE JUEVES (con adelanto), UN RELATO: Un cuento de Navidad



Esa noche sería nochebuena y ella la pasaría otra vez sola. Nadie a su alrededor para acompañarla o compartir al menos una copa de champan. Ni siquiera algún vecino para pasar a saludar, o alguna vieja amiga para intercambiar una salutación navideña. A fuerza de ser sincera, siempre prefirió la soledad a rodearse de gente con quien no la unieran verdaderos sentimientos.

Pasados los años se pagan los costos de nuestras viejas acciones, y si ahora ella no tenía en su haber amistades y compañía, resultaba ser, en gran parte, por su propia responsabilidad. Lo que en la juventud se tolera como esnobismo o personalidad independiente, en la vejez resulta ser un defecto insoportable…y nadie quiere estar con alguien intransigente e insoportable.

Se le ocurrió pensar que a determinada edad, los viejos se vuelven invisibles para los demás. La gente joven pasa a su lado sin verlos, sin detenerse a considerarlos en plan de igualdad: ni los evitan ni los atienden, simplemente los ignoran, como si fueran cosas, como si fueran sobras…eso era lo que más le dolía. Algunos, apenas les dedican un tiempo por obligación. Los visitan brevemente en determinadas fiestas, le dedican un comentario sobreactuado a la vista de todos para que no se hable mal de ellos, los van a buscar domingo por medio para que se aireen un poco, para chequear de vez en cuando si les hace falta algún medicamento…pero nada de eso nace del amor real o de sincero interés por su bienestar, simplemente la gente hace ese tipo de cosas porque está obligada, porque es costumbre, porque no estaría bien visto lo contrario.

Se le dio por imaginar que si ella desapareciera un día de su lugar, de su casa y su mundo sin avisar, nadie se daría cuenta. Al menos pasaría un tiempo largo sin que alguien por casualidad advirtiera su ausencia. No sería porque alguien la extrañara, porque algo de su rutina resultara tan vital para otro como para echarla en falta. Nada de lo que ella era resultaba ser tan especial como para que alguien se preguntara dónde estaría, qué le habría pasado, si estaría muerta…

Un nudo en la boca del estómago se le hizo presente ante semejante pensamiento y la angustia de sentir que la vida se había acabado ya para ella, aprisionó su alma al punto de sentir con certeza que se encontraba definitivamente sola, llorando frente a un mar azul infinito, pero tan gastada, que ya no creía tener lágrimas.

Comenzó a alejarse de aquella playa sumida en sus pensamientos. La idea de desaparecer definitivamente seguía rondando su cabeza con una insistencia preocupante. Temió caer en otro de esos pozos depresivos que habían marcado sus días desde jovencita. Hizo un titánico esfuerzo para no dejarse llevar hacia ese abismo que –sabía- existía en su interior.

Mientras cavilaba sobre su tristeza, una voz lastimera captó su atención: un niño pequeño peleaba con otro por algo que no parecía muy importante. De verdad se lo veía dolido y angustiado. Algo en ella la impulsó a defenderlo, por considerarlo más vulnerable.

Intentó separarlos haciéndolos entrar en razón, pero no pudo. El mayor sea alzó al fin con su botín, victorioso, al tiempo que los insultaba a ambos –a ella y al otro niño- con desprecio y rencor. Se alejó corriendo burlándose del otro que no resultó ser ni amigo ni pariente. Sólo otro niño callejero en desgracia, abandonado a su suerte, luchando por sobrevivir.

Extrañamente el más pequeño no huyó de ella ni la agredió por su comedida intervención. Simplemente se enjugó sus lágrimas y comenzó a caminar a su lado sin mediar palabra, observándola con marcada ternura desde cierta distancia, con la consideración de quien descubre a un ser solitario que merece consuelo y compañía.

Ese gesto terminó por conmover íntimamente a la mujer y entonces fue ella quien comenzó a llorar.

A veces no hace falta mucho para que dos almas solitarias se encuentren y se descubran. A veces sólo basta abrir el corazón lo suficiente como para que ese “otro alguien” se anime a acercarse para comenzar juntos a transitar.

 

Más cuentos jueveros de Navidad en lo de Matices
 
APROVECHO PARA REITERARLES A TODOS MIS DESEOS DE FELICIDAD PARA ESTAS FIESTAS!

viernes, 20 de diciembre de 2013

ESTE VIERNES...EL RELATO DEL JUEVES..."El regalo"


(mi retraso en subir el texto fue involuntario, se debió a problemas de conexión!)
 


A la hora de regalar no son muchos los que saben cómo ejecutar con habilidad y solvencia dicha tarea. No se trata de ninguna ciencia, y por eso mismo no hay método ni cálculo matemático que asegure el buen resultado de semejante emprendimiento.

Hay quienes actúan por intuición, buscando definir qué comprar en función de lo que creen saber de la persona en cuestión. A veces aciertan, y la recompensa es grande, muchas otras no atinan y la temida sonrisa de compromiso aflora en los labios del agasajado -pese al esfuerzo por no dejarla salir- por lo que el bien intencionado obsequiador siente que su buena onda inicial se precipita bruscamente hacia el abismo del fracaso.

Hay gente que al regalar no piensa en lo que debería ser premisa fundamental: buscar conmover, emocionar de gusto con un gesto que no necesariamente debe ser grandilocuente, por el contrario, suele tener mejor efecto cuando es más sencillo y menos pretencioso.

Algunos suponen que el obsequio contará con asegurada aceptación cuando se trate de algo “útil” algún elemento que, por funcional, no necesariamente debería impactar en el gusto estético de quien recibe. No siempre es así, por supuesto, ya que para muchos la parte emotiva del obsequio, su valor intrínseco, resulta directamente proporcional al impacto visual que éste nos proporcione en primera instancia: apenas al desenvolver el paquete nuestros ojos revelan a los demás si verdaderamente nos ha gustado y sorprendido gratamente lo que hemos recibido.

El arte de disimular con efectiva bonhomía la decepción recibida al desenvolver un regalo, no es algo que muchos puedan alardear de poseer. El impacto negativo que algún objeto horrendo que acabamos de recibir nos provoca, se trasunta con facilidad en nuestras pupilas y son pocas las personas que logran transitar con solvencia el mal trago que implica agradecer lo que en realidad se detesta con sólo verlo.

Pese a la gran diversidad de opciones “obsequiables” que el mercado consumista de hoy nos ofrece, hay quienes se especializan en regalar los artículos menos apropiados para algún agasajo. Se sabe que, por ejemplo, un niño en Navidad espera recibir juguetes. No es indispensable que se sepa cuál es el más deseado por el infante: basta con que sea de plástico, de colores brillantes y se haya visto por televisión…ya con esas características la buena recepción general está garantizada…pero no… hay mortales -subespecies de tías viejas indecisas- que suelen cometer el garrafal equívoco de regalar, por ejemplo, un corte de tela para que la mamá de dicho infante le confeccione una prenda de vestir!...¡por favor!...quién en su sano juicio puede haber pensado que esa sería una buena opción de regalo navideño para un niño!...pero sí, hay –o hubo- quien así lo pensó y terminó alguna vez –allá lejos y hace tiempo- regalándome en una Navidad de mi infancia un corte de precioso crepe georgette celeste para que mi mamá me hiciera un vestidito!
 
 
Más textos jueveros, en lo de Judith

lunes, 16 de diciembre de 2013

AHORA SÍ, TARJETA NAVIDEÑA PARA ELEGIR!...

Otro año más, a modo de agradecimiento y homenaje al sano intercambio bloguero, he confeccionado estas tarjetas de salutación a partir del collage armado con todas las fotos que me enviaron. Pese a las distintas calidades de las fotografías, intenté componer un conjunto medianamente armónico,  pretendiendo que haya sido posible en algún momento habernos hecho posar a tod@s ante una misma cámara virtual, obviando los condicionamientos geográficos y temporales que nos limitan.

Debido a que no todos me enviaron fotos de cuerpo entero, como en anteriores ocasiones, me tomé la libertad de "completarlos" según mi gusto y parecer jeje. Les aseguro que me resultó sumamente divertido!

Confeccioné luego distintas variantes de fondo y marco decorativo, buscando que hubiese opciones para todos los gustos. Cada quien optará entonces por copiar y llevarse la que más le guste para lucirla en su propio blog y/o imprimirla en papel conservándola en su casa.

Con el mejor de los deseos para estas fiestas, espero que les gusten y que con ellas, el espíritu navideño se instale un poquito más en sus blogs y en sus corazones.

Les envío a tod@s un beso, les agradezco que se hayan sumado con entusiasmo a la propuesta, deseando de todo corazón que pasen una MUY FELIZ NAVIDAD junto a sus afectos!


 
SILUETA PARA IDENTIFICARNOS

 

28 LALA
35 MARISOL

 
MODELOS DE TARJETAS (dar clic para ampliar)
 








 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 13 de diciembre de 2013

TARJETA NAVIDEÑA, ÚLTIMA LLAMADA!

Hola a tod@s!

No quiero dejar de recordarles que este fin de semana será la fecha tope que tienen para enviarme sus fotos personales para sumarlos al collage navideño. Hasta ahora son 46 los que con entusiasmo lo han hecho en tiempo y forma, pero aspiro a que seamos muchos más. Espero ansiosa a los rezagados, no me dejen con las ganas!
Recuerden que las fotos deben ser en lo posible de cuerpo entero -de pie o sentados- con más o menos buena definición, actual y a color. Mi correo es éste moni_fr_123@hotmail.com. Les aviso cuando esté lista y cada quien podrá tomar el modelo que más le guste para subirlo a su blog.
Un abrazo y gracias por ser parte -otro año más- de este clásico festejo.

Les dejo una nueva versión distorsionada del conjunto...a ver si se encuentran!
 

ESTE JUEVES UN RELATO: Lo que soñábamos de niños




De niño soñaba con ser periodista. Informar. Analizar la realidad y opinar llevando a la gente un panorama completo sobre lo que en verdad sucediera. Pensaba que para no manipular malintencionadamente la opinión pública había que ser extremadamente responsable con la información, buscando ampliar la perspectiva de lo acontecido con nuevos enfoques. Ansiaba poder esclarecer los asuntos turbios que afectaran el interés de las personas desde algún periódico emblemático de la ciudad, luchando desde la palabra y la opinión, por la verdad y la justicia.

Pero el destino no quiso que fuera así. A veces la vida nos pone en una situación que jamás imaginamos, haciéndonos ser al fin personas totalmente diferentes a las que ansiamos ser en la infancia.  

Y fue así que debió animarse a asumir las consecuencias de su propia naturaleza, poniéndolo frente a frente con una situación que no buscó, pero que tampoco se animó a negar: tenía súper poderes. Enormes. Especiales. Terribles, si se quiere. Y debió entonces relegar sus sueños a segundo plano, poniéndolos por detrás del duro papel que la vida decidió que debía asumir: defender el mundo de todo mal, enmascarándose detrás de una identidad heroica, aceptando ser puesto sobre el pedestal que la gente le construyera en agradecimiento.

Porque a veces uno no puede elegir libremente y el compromiso de ser lo que se espera que seamos es tan fuerte, que nos hace incluso aceptar absurdas imposiciones como usar ropa interior por encima de una malla, lucir capa ondeante mientras se vuela y olvidar el propio nombre oculto bajo impactantes apelativos que denigran la humildad que antes  era característica.

Por suerte él, como todo héroe, tenía su talón de Aquiles: su propia kriptonita remarcándole su debilidad de vez en cuando, lo suficiente como para recordarle que en el fondo todos somos dulcemente vulnerables, o al menos lo fuimos cuando éramos niños y libres en juego, nos dedicábamos a soñar.
 
 
Más textos jueveros, en el Daily (precisamente, jejeje)

miércoles, 11 de diciembre de 2013

TRASCENDENCIAS


 
 
Sé,

que en el momento mismo

en que de este cuerpo

se desprenda

mi alma,

develaré

los secretos

que, desde el inicio,

he ido buscando.

En ese segundo eterno

que marca el umbral

entre dos trascendencias,

comprenderé en plenitud

lo que hasta ahora

me ha sido vedado.

No es a la razón

a quien le corresponde

llegar al pleno entendimiento,

pero sí es ella quien

si quiere, puede

ir quitando velos

mientras va avanzando

el camino de experiencias.

Y mientras el espíritu

se nutre en ellas

escrutando en su interior

por plena sabiduría,

la mente inquieta intenta

justificar con su razón

lo que no comprende.

 

jueves, 5 de diciembre de 2013

ESTE JUEVES UN RELATO: El convento

(me disculpo por la extensión del relato, me surgió así y no quise cercenarlo)



Se alzaba coronando una montaña, en las afueras del pueblo donde naciera él y toda su familia. Era como un símbolo, un vigía, una presencia misteriosa, un recuerdo del olvido que no podía ser.


El convento se hallaba abandonado desde épocas remotas, oscurecido su nombre por viejas leyendas que espantaban con sólo evocarlas. Habiendo sido protagonista de una de las páginas más siniestras del oscurantismo medieval, aquella ruinosas paredes levantadas sobre la roca viva del acantilado encerraban mucho más misterio del que resonaba por lo bajo entre la gente del lugar.

Quizás por miedo, pudor o una vana estrategia para la tranquilidad de la memoria colectiva, aquello que con recelo se contaba sobre los trágicos hechos acontecidos entre aquellos muros, sin duda era mucho menos siniestro de lo que en realidad había sucedido allí varios siglos atrás.

Se decía que había habido una monja especial entre las novicias de otras épocas. Se contaba que era muy bella, jovencísima, entregada a la vida conventual obligada por el mandato paterno, tirano y cruel, insensible ante los ruegos de aquella hija indeseada y molesta que le recordaba sin duda a su primera esposa -muerta durante el parto de la niña- y que luego, ante la presencia de una nueva cónyuge, no resultara bien recibida en su propia casa.

Parece ser que aquella muchacha, hija rechazada y novicia por imposición, ni siquiera halló tranquilidad en el seno de aquel refugio religioso. No se supo nunca bien por qué, aquella pobre murió trágicamente entre esos claustros, antes de tomar los hábitos definitivos y lejos de lo que supondría ser la mansedumbre propia de un lugar de retiro y oración.

A partir de ese momento, la vida del monasterio comenzó a declinar en forma inexplicable. Una serie de trágicos sucesos fueron dando origen a lo que con los años trascendería por los alrededores como la maldición de la novicia y poco a poco se transformó en un hecho que amenazaba con romper la tranquilidad de los habitantes de la zona. El paraje se fue despoblando, las actividades económicas fueron decayendo y toda la región comenzó lentamente a morir.

Alertado en sueños de que algo muy sutil enraizado en la historia de aquella desdichada novicia -de la que había escuchado hablar desde pequeño- sobrevivía aún en las entrañas del convento bajo un manto de secretos, miedo y misterio, una mañana fría de agosto tuvo el irrefrenable impulso de ir hasta allí, convencido de poder descubrir la causa de lo que sin duda fuera una tragedia que clamaba por salir a la luz. Sentía que de esa manera lograría dar algo de paz a aquella atormentada muchacha que muriera bajo quien sabe qué desafortunadas circunstancias, y quizás, a la vez, lograra desatar su propia tristeza existencial, inexplicable y pertinaz, ajena a toda posible causa que pudiera hasta entonces desentrañar.

Fue así que impelido por una íntima sensación de urgencia y convicción comenzó a excavar en lo que -decían- habían sido los muros de la que fuera la celda de aquella desgraciada novicia. Casi sin herramientas, lastimando sus manos hasta el punto de astillarse varias uñas, logró aflojar algunos de los bloques de piedra que conformaron alguna vez una sólida pared. Con espanto y sorpresa descubrió detrás del muro, lo que hacia siglos había sido belleza y juventud y ahora se mostraba como restos de huesos secos envueltos en los harapos del que fuera a la vez hábito y mortaja.

Un gesto de instintivo rechazo lo hizo retroceder horrorizado ante el inesperado hallazgo. Trastabillando entre las piedras que había retirado, pisó sin querer un bello estuche de madera labrada. En su interior, las páginas amarillas de las que fueran cartas y notas escritas por la desdichada novicia, contaban la historia de un largo padecimiento. Despreciada y humillada por su propia padre, habiendo crecido sin madre ni rastro de amor cercano, aquella joven encerrada por la fuerza en aquel severo claustro, debió soportar además el pecaminoso asedio del confesor de su convento, hombre impiadoso, lascivo y cruel que llegara a su puesto dentro de la orden religiosa a causa de sus conexiones políticas y no por vocación o mérito.

Abrumada por la indignidad de quien debiera haber sido ejemplo y consuelo, la joven intentó preservar su integridad y virtud compartiendo los hechos con la madre superiora, pero ésta, lejos de creerle, optó por amedrentar sus supuestos delirios con amonestaciones y castigos.

El depravado confesor intentó obligarla a aceptar sus sucias propuestas de diversas maneras, pero ofendido por su tajante rechazo y al ver que nada la quebrantaba, optó al fin con amenazar matarla si no cedía ante sus requerimientos. La joven, desesperada, se refugió en sus rezos, pero no consiguió romper el asedio del impío. Fue así que una fría mañana de agosto, acusada falsamente de herejía, enfrentando un inusual e ilegítimo proceso inquisitorio, la joven fue condenada a un castigo ejemplar, siendo encerrada viva detrás de una doble pared dentro de su propia celda. La última propuesta del indigno confesor habría sido detener el emparedamiento a último momento, a cambio que la joven cediera a su lujuria, cosa que nunca ocurrió y determinó que la bella novicia muriera de la forma más horrible.

Temblando por la revelación de semejante secreto, el joven soñador se compadeció enormemente del destino trágico de aquella muchacha que viviera allí hacía ya tanto y que ahora, muerta y disecada, se revelaba ante él como ejemplo de honestidad e injusticia padecida.

Fueron breves instantes, pero indescriptibles, en los que el joven sintió una calidez increíble a su alrededor...una luz tenue, muy particular se desprendió desde los restos ajados de la novicia muerta y así, sin más, como quien manifiesta con un sentido suspiro de alivio el final de un cruel destino, aquel alma recién liberada dejaba detrás su suplicio secreto, habiendo podido sacar al fin a la luz su verdadera historia de dolor y padecimiento, gracias a la generosa intervención de aquel joven que, desde entonces, se dedicó a disfrutar mucho más de su vida, valorando cada momento.


Más relatos de conventos, en lo de Rhodea

miércoles, 4 de diciembre de 2013

35 EN POSE

Querid@s amig@s
, paso a recordarles que hasta el 15 de diciembre esperaré los envíos de sus fotos para incorporarlas a la tarjeta navideña bloguera de este año. Las mismas, preferentemente de cuerpo entero, deberán ser a color, más o menos actualizadas y con buena definición.

Hasta el momento, ya son 35 los que posan en grupo frente a la cámara virtual que busca perpetuarlos en festivo símbolo de amistad y cercanía.
 
Sabrán que están invitados a participar tod@s quienes sientan esta actividad como algo sólido y vinculante y sólo deben acercarme su foto y la dirección de su respectivo blog para luego confeccionar la lista.

Hasta el momento, ya son 35 los que posan en grupo frente a la cámara virtual que busca perpetuarlos en festivo símbolo de amistad y cercanía. Les dejo un adelanto de la silueta que está resultando...



Gracias a los que ya se sumaron y ánimo para quienes no lo hayan hecho aún. Los espero!